Por fin la libertad estaba a las puertas y el pueblo israelita debía hacer algo así como una cena de despedida; estaban para salir de la esclavitud hacia la libertad y dejar para siempre el dolor de no trabajar para ellos mismos sino para los egipcios. Aquellos días eran de una intensa actividad no narrada en la Santa Escritura pero que resulta fácil mirarla, una actividad de excitación y mucha consulta a Moisés referente a cómo el pueblo debía ser organizado teniendo a los cabezas de familia como los líderes para llevar a cabo una marcha ordenada y sin contratiempos.

Aquella cena era especial por varias razones, entre ellas, debía llevarse a cabo apresuradamente, después de todo, era para que todos tomaran en cuenta la prisa con que debían abandonar la tierra de Egipto, pero el trasfondo principal y más significativo era recordar que durante la noche del 14 de Abib, mientras ellos estuvieran sentados a la mesa para comer el cordero, el ángel del Altísimo debía matar todos los primogénitos de los egipcios.

Siendo la narración de Éxodo capítulo 12 sumamente interesante para entender los pormenores de la Pascua, se transcribe a continuación, al tiempo que pequeños comentarios son agregados.

Éxodo 12

1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, y les dijo:

En esta vez Moisés no fue convocado solo, Aarón también estuvo presente; aunque no se duda de la capacidad de Moisés de recordar las instrucciones, quizás el Altísimo consideró la necesidad de que el trabajo de convocar e instruir a los cabezas de familia acerca de la planificación de los pormenores de la partida fuera hecho entre los dos; posiblemente la labor de explicar los pormenores sería más fácil.

2 «Este mes será para vosotros el principal entre los meses; os será el primero de los meses del año.

La salida de la esclavitud marcó para Israel el inicio de su año. Así como las naciones organizadas de aquel tiempo poseían sus calendarios, así Israel iba a poseer el suyo propio, uno hecho según sus necesidades y adecuado a las festividades que eventualmente les iban a ser dadas.

Quizás sea interesante entender que si bien fue Dios quien se los dio, eso de ninguna manera es razón para atribuirle carácter sagrado. En ninguna parte de las Santas Escrituras se le refiere como calendario sagrado o calendario bíblico, de igual manera los meses, ninguno de ellos recibe tan especial calificativo, más bien es el ambiente popular actual quien le atribuye esa categoría que ningún siervo inspirado de Dios le atribuye. Propiamente dicho, se le puede llamar calendario judío o calendario israelita, con la misma categoría con que se hace referencia al calendario egipcio, al calendario babilónico, al griego, al romano, azteca, maya, etc.

En Éxodo 13:4 al primer mes Moisés lo llama Abib, cuyo significado es incierto y lo conocedores de la lengua hebrea han propuesto algunos nombres, como espigas, espigas verdes, y más. Cualquiera que sea su significado, los lectores de las Escrituras sabemos que el primer mes del calendario

israelita es conocido como Abib. Parece que durante la cautividad los judíos adoptaron el nombre babilonio de Nisán.

3 Hablad a toda la congregación de Israel, y decid: “El día diez de este mes tomará cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

Por este relato podría caber la posibilidad de que las instrucciones dadas a Moisés y a Aarón pudieron haber sido dadas, como mínimo, con cinco días de anticipación a la celebración de la última cena en Egipto.

4 Pero si la familia es demasiado pequeña, que no baste para comer el cordero, entonces él y el vecino más cercano a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre os repartiréis el cordero.

El desperdicio debía ser mínimo, cada participante debía tomar lo suficiente.

5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.

No debe haber confusión al interpretar el texto; tomarlo de las ovejas o de las cabras no significa tomar una hembra de estos animales, sino de entre el hato de ovejas había que tomar un cordero, que es el nombre de los machos (crías de las ovejas) hasta de un año de edad. Recuérdese que este animal tipificaba al cordero de Dios, que es Cristo, a quien algunas veces se le identifica como a un corderito o, en griego, arníon, como en el caso de Apocalipsis 5.6.

6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

El corderito debía ser seleccionado y apartado hasta el catorce, venido el día debía ser inmolado o sacrificado por cada familia “entre tardes”; (en hebreo algo así como bein ha arbaim), siendo imposible de traducir con el espíritu de la palabra con que fue ordenado a Moisés, ha sido vertido en las versiones de diferentes maneras. Así, la Young Literal Translation traduce “entre las tardes”. La Biblia de Jerusalén traduce “al atardecer”. La NVI traduce “al caer la noche”. Torres-Amat traduce “por la tarde”. La RVA traduce “entre las dos tardes“.

Aparte de esto, otros comentarios proponen que las dos tardes corresponden de las 3:00 a las 6:00 P. M. y de 6:00 a 9:00 P. M., porque se piensa que el sacrificio del animal comenzaba a las 3 de la tarde del 13 de Abib, de tal manera que la cena diera comienzo al inicio del día catorce. Éxodo 12:6 no da ninguna explicación pero no existe otra manera de encajar ambas tardes, de allí que quien esto escribe concuerda con ello.

La tradición judía sostiene que la tarde de la Pascua apunta al tiempo cuando el 14 ya está para terminar, sin embargo esto está en conflicto con el contexto mismo de Éxodo 12:18 como se mira aquí mismo.

La orden dada a Moisés fue comerlo en el catorce de Abib, eso significa que la cena daba inicio a la entrada de ese día y no al final, de otra manera ya no era catorce sino quince y contradice a la orden del Altísimo.

7 Tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.

Parece que la orden de poner de la sangre del animal sacrificado en el marco de la puerta fue llevado a cabo sólo en Egipto, como señal de que en aquella casa habitaban judíos para evitar que sus primogénitos murieran aquella noche. Si bien la orden de poner la sangre fue dada junto con la orden de comer del animal sacrificado, no existen textos aparte de Éxodo 12:7 por el cual entender que la sangre del animal sacrificado debía ser puesta en el marco de las puertas cada año.

8 Esa noche comerán la carne asada al fuego y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.

La carne del animal debía ser asada, era estrictamente prohibido comerla de otra manera. A la cena se le agregaban panes sin levadura (heb. matzá) y hierbas amargas. Es imposible determinar qué hierbas amargas eran estas puesto que hoy en día existen varias hierbas verdaderamente amargas como la ruda y el ajenjo, incluso los judíos en la celebración comen una variedad de vegetal muy amargo conocido en inglés como “horseradish”.

La ceremonia, como hoy es celebrada, incluye otras cosas extrabíblicas, tales como el Zeoah o hueso de cordero sin carne, asado y colocado en un plato, lo cual recuerda las diez plagas de Egipto. Baytzah, o sea un huevo asado o hervido, que es símbolo de nueva vida. Karpas o piezas de apio y perejil, lo cual es preparado como ensalada con agua y sal, les recuerda la primavera. Jaroset, un tipo de ensalada de manzana con nueces molidas mezcladas con vino, lo cual es recuerdo de la mezcla que usaron en Egipto para pegar ladrillos.

Asimismo tradicionalmente cada participante en la pascua debe beber no menos de cuatro copas

  1. Os libraré (del trabajo forzado en Egipto)
  2. Os salvaré (de la servidumbre).
  3. Os redimiré.
  4. Os tomaré (como mi pueblo).

Aunque la tradición judía es tomada con verdadera seriedad, no por eso deja de ser tradición, las Escrituras Hebreas no validan ni justifican tradiciones que la contradicen.

9 Ninguna cosa comeréis de él cruda ni cocida en agua, sino asada al fuego; comeréis también su cabeza, sus patas y sus entrañas.

Toda la carne debía ser completamente asada sin excluir ninguna parte ni externa ni interna. Además, posiblemente la preparación del animal después de matarlo y extraerle la sangre haya incluido quitarle la piel, las pezuñas y lavar adecuadamente los intestinos. No está claro cómo era asado el cerebro del animal sin romperle la cabeza.

10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quede hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.

Pasada la cena las sobras no debían comerse, debían ser quemadas. Continuar comiendo las sobras el día siguiente equivalía a continuar con la ceremonia, lo cual no era permitido.

11 Lo habéis de comer así: ceñidos con un cinto, con vuestros pies calzados y con el bastón en la mano; y lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua de Jehová.

La actitud de todos los participantes era de tener prisa para salir aunque ciertamente el pueblo no salió de la cautividad aquella noche, el modo en que debían comerlo significaba tener prisa.

12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo, Jehová.

Aquella noche del catorce de Abib Dios iba a ejecutar juicios terribles en la tierra de Egipto (heb. eretz Mizraim) matando a todos los primogénitos de los hombres y de las bestias. Es importante entender dos cosas, los israelitas debían estar reunidos aquella noche en sus casas con las puertas cerradas, ninguno de ellos debía salir, el ángel respetaba la sangre en los marcos de las puertas. Es extrabíblico y simple conjetura imaginar que si un israelita cargaba de esa sangre en alguna parte de su cuerpo podía quedar eximido de morir.

13 »La sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; veré la sangre y pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.

Este verso 13 confirma lo dicho en el versículo 12 en el sentido que nadie podía salir de su morada durante aquella noche, de lo contrario la muerte le estaba asegurada.

14 Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.

El catorce de Abib fue ordenado como día memorable, es decir, como un día que debía ser celebrado de año en año por cada israelita.

Introducción a la fiesta de los Panes sin Levadura (Matzá) Éxodo 12:15-20.

15 Siete días comeréis panes sin levadura. El primer día haréis desaparecer toda levadura de vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, será eliminado de Israel.

Por peculiaridades que competen al Altísimo debido al modo en que el pueblo podía entender mejor su propósito, el Señor corta la narración acerca del Pésaj (Pascua) para mencionar la fiesta de los Panes sin Levadura (que en hebreo es algo así como Hag haMatzot) la cual debía celebrarse por siete días desde el 15 hasta el 21 de Abib. Pero por supuesto que el hecho de ser mencionada juntas en el capítulo 12 no significa que las dos sean una sola.

La diferencia entre ambas solemnidades era notoria ya que la solemnidad de Pésaj se celebraba al empezar el día 14 y en él se comía un cordero de un año, con panes sin levaduras y hierbas amargas; mientras que en la Hag haMatzot, o Panes sin Levadura, en único ingrediente eran los panes sin levadura. La tradición judía modificó el orden de ambas solemnidades transfiriendo los elementos del 14 al 15, de allí es que hoy en día la Pascua es celebrada el 15, uniéndola con el primer día de los Panes sin Levadura lo cual es contrario a lo ordenado por Dios en el versículo 6 mencionado arriba.

16 El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación. Ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer.

La Pascua o Pésaj no era día de santa convocación, y la solemnidad solo duraba entre las dos tardes del 14. Pero en la fiesta de los Panes sin Levadura tanto el primero como el último eran días de reposo.

Asimismo es importante entender que la fiesta de Panes sin Levadura comenzó a ser celebrada hasta que el pueblo entró a la tierra prometida. En cambio la conmemoración de Pésaj fue celebrada por primera vez en Egipto y continuó siendo celebrada en el desierto (Números 9.1–3).

17 Guardaréis la fiesta de los Panes sin levadura, porque en ese mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento a lo largo de vuestras generaciones como una costumbre perpetua.

La orden para el pueblo era hacer fiesta con panes sin levadura el 15 de Abib porque en un día como ese fue cuando Dios sacó a Israel de Egipto.

Panes sin levadura durante ocho días

18 En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.

Tanto la Pascua (que conmemoraba la muerte de los primogénitos egipcios), como los Panes sin Levadura (para conmemorar la salida de Egipto), tenían un ingrediente común que eran los panes sin levadura, pero esa particularidad común a ambas no debe ser motivo para fundirlas en una sola. La solemnidad de Panes sin Levadura duraba siete días (verso15) pero si se cuentan los días desde el 14 hasta el 21 resultan ocho días, esto no significa que el Señor esté fundiendo ambas solemnidades en una sola, Él está diciendo a partir de cuándo es que el pueblo debía empezar a comer panes sin levadura.

Este verso 18 es claro, en cambio la tradición judía omite el día 14 y comienzan a comer panes sin levadura a partir del 15 lo cual es una alteración a la orden de Dios pues no comen panes sin levadura durante ocho días sino durante siete, lo cual es transgresión a la Ley.

19 Durante siete días no se hallará levadura en vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado, tanto extranjero como natural del país, será eliminado de la congregación de Israel.

Estos siete días son una referencia a la festividad de los Panes sin Levadura sin incluir en ellos la solemnidad de Pésaj.

20 Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura.

En esta solemnidad les estaba estrictamente prohibido comer levadura, por consiguiente, la frase “Ninguna cosa leudada comeréis” quiere decir “ninguna clase de pan ha de comerse añadiéndole levadura”.

Volviendo al asunto de la Pascua

Después de haber hecho una explicación breve de lo que eventualmente sería la solemnidad de los Panes sin Levadura, ahora Moisés vuelve a tomar el asunto de la Pascua.

21 Moisés convocó a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Salid y buscad corderos para vuestras familias, y sacrificad la pascua.

Si se observa cuidadosamente, la lectura sugiere que entre la orden recibida por Dios y la convocatoria de los ancianos para darles instrucciones hay un lapso de tiempo que no puede ser precisado. Lo que es indiscutible es que para el día décimo el cordero debía ser apartado para ser sacrificado el día catorce.

22 Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo. Que ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana,

La orden de Dios transmitida a los ancianos del pueblo era que debían cortar plantas de hisopo para formar manojos para que, venido el momento señalado, los usaran como brochas o escobillas con las cuales debían tomar de la sangre para ponerla en los marcos de las puertas.

Aquella noche nadie debía salir de su casa sino hasta venida la mañana; adviértase que esa mañana era la del catorce de Abib.

23 pues Jehová pasará hiriendo a los egipcios, y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová de largo por aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.

Por que, venida la noche del 14, entretanto los israelitas se dedicaban a comer el cordero, en las casas de los egipcios habría dolor, terrible angustia, gritos desgarradores y muerte.

Es interesante entender que Dios podía identificar a los israelitas aun sin el uso de la sangre, sin embargo, la sangre colocada en los postes y en el dintel de las puertas era un tipo de la sangre redentora del Cordero de Dios con la cual Dios identifica a su pueblo en el tiempo de la gracia. Esto es esencial entenderlo pues va unido al significado de no quebrar ningún hueso del cordero (Éxodo 12.46) que debía comerse durante ese acto.

24 Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.

El recuerdo de la muerte de los primogénitos debía ser impactante en la conciencia de todo el pueblo, una acción sobrenatural a favor de ellos. Israel es el primogénito de Dios (Éxodo 4.22) y por la promesa hecha a los patriarcas no los iba a abandonar sino que iba a cumplir en ellos la promesa de una tierra propia.

25 Cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, también guardaréis este rito.

Esto significa que el memorial de Pésaj fue celebrado por primera vez aquella noche en Egipto, y continuó siendo celebrado mientras caminaban por el desierto.

26 Y cuando os pregunten vuestros hijos: “¿Qué significa este rito?”,

No parece haber sido casualidad u opción que el hijo primogénito preguntara al padre acerca del significado de la ceremonia o rito, más parece que la pregunta sobre el significado de la Pascua era parte del programa.

27 vosotros responderéis: “Es la víctima de la Pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios y libró nuestras casas.

Ante la pregunta el padre de familia estaba presto a responder agregando a sus palabras un significado profundo, de gratitud a Dios de modo que la familia entendiera la importancia del evento.

Entonces el pueblo se inclinó y adoró.

Es decir, todos los ancianos que fueron convocados por Moisés (verso 21).

28 Luego los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente tal como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.

Es decir, fueron a escoger el cordero sin defecto, y, posiblemente, a buscar las hierbas amargas y las plantas de hisopo con lo cual poner la sangre de animal sobre el marco de la puerta principal de cada casa. Si se pone atención a este relato se notará que hay un salto en el tiempo entre los versos 27 y 28, pues inmediatamente después de las instrucciones dadas por Moisés de seleccionar el cordero el 10 de Abib y de reunir las hierbas amargas y la celebración de la cena hay varios días resumidos, e inmediatamente después de eso el relato salta para mencionar la muerte de los primogénitos.

Observar atentamente el modo cómo el relato es hecho es interesante, pues para el escritor lo primordial es mencionar los eventos, sin poner atención al orden cronológico.

¿Por qué es interesante? Porque esa misma modalidad la vuelve a usar al detener repentinamente el relato de la Pascua para introducir la solemnidad de los panes sin Levadura (versículos 15-20, etc.). El escritor, tradicionalmente creído que fue Moisés, escribió fielmente todo cuanto le fue ordenado pero no fue poniendo en orden sucesivo cuanto se le dijo.

29 Aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.

Es decir, venido el momento señalado en el cual el heridor debía obedecer la orden de Dios de matar a los primogénitos si excepción. El registro es específico al declarar que el ángel heridor comenzó su trabajo a la media noche.

30 Se levantó aquella noche el faraón, todos sus siervos y todos los egipcios, y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiera un muerto.

Aquella noche fue de terrible dolor para los egipcios, nadie en Egipto durmió y los gritos de dolor en cada casa eran como un coro de dolor y gran lamento. Faraón se levantó aquella noche porque le fue imposible dormir sabiendo que su hijo había muerto.

31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id a servir a Jehová, como habéis dicho.

Debe evitarse confusión en el orden del tiempo, Moisés y Aarón no fueron ante faraón en la noche de la Pascua porque Dios les había ordenado no salir de sus casas sino hasta la mañana como dice el versículo 22. De haber visitado a faraón en la noche del 14 habrían desobedecido y al menos Aarón, que era primogénito, con toda seguridad habría muerto. De manera que cuando el texto dice que faraón los llamó de noche no significa que ellos fueron en la noche del 14 sino del 15 de Abib ya había entrado.

32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.

Todo cuanto pertenecía a los israelitas era considerado fuente de miedo, intocable, porque por su causa el luto cubría toda la tierra de Egipto o, propiamente dicho, tierra de Mizraim; no habían razones para retener lo que era de ellos por el peligro que eso representaba. No era que faraón pidiera ser bendecido, la frase más bien significa ser librado del peligro que el pueblo representaba.

33 Los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra, porque decían: «Todos moriremos».

El pavor de la presencia de los israelitas era intenso y había que librarse de ellos cuanto antes, de humillados se habían convertido en dueños de la situación por el temor que representaban; de manera que había que expulsarlos lo más pronto posible.

34 Y llevó el pueblo su masa antes que fermentara, la envolvieron en sábanas y la cargaron sobre sus hombros.

No había tiempo para preparativos, la partida debía ser abrupta y no había tiempo para nada, lo importante era que el pueblo israelita abandonara Egipto cuanto antes, de manera que todo se hizo apresuradamente.

35 E hicieron los hijos de Israel conforme a la orden de Moisés, y pidieron a los egipcios alhajas de plata y de oro, y vestidos.

La orden de Moisés era específica, Egipto debía compensar en algo por toda la humillación que por siglos el pueblo había padecido.

36 Jehová hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, y estos les dieron cuanto pedían. Así despojaron a los egipcios.

Ante la petición de bienes los egipcios no adoptaron una posición negativa; no importaba lo que los israelitas pidieran, había que dárselos con tal que se marcharan.

La salida de Egipto (15 de Abib) v.v. 37-41

37 Partieron los hijos de Israel de Ramesés hacia Sucot. Eran unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.

La salida de la cautividad fue, según el registro, el 15 de Abib, y aunque no está mencionada la hora, ésta debió haber empezado en horas de la mañana, después de todo, la orden de marchar hacia la libertad había sido dada en horas de la noche (v. 31), y el pueblo apresuradamente tuvo que salir.

38 También subió con ellos una gran multitud de toda clase de gentes, ovejas y muchísimo ganado.

Es imposible precisar el número de personas no israelitas que los acompañaron ni tampoco sus nacionalidades.

39 Cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.

Apenas tuvieron tiempo para cocer algunas tortas para el camino aun a sabiendas que lo poco preparado no era suficiente. Como quiera que haya sido, los egipcios los apremiaban para que se fueran e Israel tenía que irse cuanto antes.

40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años.

Existen varias exposiciones respecto al tiempo, algunos piensan que los cuatrocientos treinta años empezaron a correr a partir del momento en que el Altísimo lo declaró a Abraham, por lo cual se dice que el pueblo estuvo en cautividad algo así como unos doscientos años. El asunto es difícil de exponer con exactitud por carecer de pruebas a favor o en contra.

41 El mismo día en que se cumplían los cuatrocientos treinta años, todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.

Dejando a un lado el asunto de la cronología, lo notorio y maravilloso es que la salida ocurrió exactamente el mismo día en que la promesa de libertad fue hecha.

Por fin el pueblo conocería allende la tierra de Gosén, lugares de los cuales posiblemente sólo habían oído y de la cual sus padres en medio de su aflicción nunca aspiraron conocer.

La Pascua, noche de guardar

42 Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel a lo largo de sus generaciones.

Como se puede ver en los versículos ya comentados, la noche del 14 de Abib comieron la Pascua y les fue ordenado no salir de sus casas pues a la media noche comenzaría la matanza de primogénitos. Este texto confirma que aquella fue la noche de la decisión, en la cual la dureza de faraón fue abatida por la muerte de su primogénito, lo cual fue motivo para dejar salir al pueblo, tal como el Señor lo había confirmado en Éxodo 11.1. Así, este verso 42 menciona la noche en que faraón tomó la decisión de dejarlos en libertad.

43 Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ley para la Pascua: ningún extraño comerá de ella.

Es decir todo el contenido de este capítulo 12, exceptuando los v.v. 37-41 conforman la ley de la pascua a la cual Adonai agrega la prohibición de que personas no israelitas participaran de ella, sencillamente no había razón alguna para que ellos participaran y no debían hacerlo.

Inclusión de extranjeros en el sistema

44 Pero todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hayas circuncidado.

La circuncisión era la entrada al sistema dado por Dios a los israelitas. Era un rito literal en el cual los esclavos, cuyo dueño era un israelita, debían ser circuncidados para que participaran de todas las solemnidades. Eso no era opcional sino una orden, porque el esclavo era posesión de un israelita y era inconsistente con el sistema que un esclavo quedara excluido del pueblo. Por el modo en que la orden es dada, no parece haber sido opcional circuncidar los esclavos que entraban a formar parte del pueblo, más bien era parte de la ley. Sólo habiendo sido primeramente circuncidado es que los esclavos podían participar. Ningún hombre incircunciso debía participar, debía ser llevado ante el sacerdote para incluirlo dentro del sistema y esa circuncisión era material.

45 El extranjero y el jornalero no comerán de ella.

Es decir, ninguna persona libre a la cual le fuera permitido vivir entre el pueblo en carácter de extranjero o de jornalero debían participar de ninguna actividad solemne, porque sencillamente nada tenía que lo relacionara a la Ley. Se exceptuaban aquellos hombres que siendo libres optaran por someterse a la Ley, como en el caso de Uría, que siendo Hitita, o Heteo (2o Samuel 11.6), había sido admitido en Israel como ciudadano.

46 Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella ni le quebraréis ningún hueso.

Es decir que los participantes debían reunirse en una casa según hubieren concordado y por ningún motivo porción alguna de la cena debía ser traslada a cualquier otro lugar.

No romperle ningún hueso era tipo y figura del Cordero de Dios que fue muerto para pagar la redención de la humanidad.

47 Toda la congregación de Israel lo hará.

Es decir, la orden es específica para Israel, ningún gentil estaba incluido, a menos que aceptara someterse a toda la Ley.

48 Si algún extranjero habita contigo y quiere celebrar la Pascua para Jehová, que le sea circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, pues será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.

La circuncisión era la entrada para ser tomado como un nacional como todo israelita, aunque valga aclarar que las raíces de su nacionalidad original nunca desaparecían, tal es el caso de Uría, el eteo, o de Rut, la moabita.

49 La misma ley regirá para el natural y para el extranjero que habite entre vosotros.

Siendo una misma ley para todos, las excusas quedaban excluidas, cualquier extranjero que se comprometía a obedecer quedaba ligado a todas las leyes y era reo de muerte si transgredía. Nadie absolutamente, estaba autorizado a celebrar las solemnidades según le pareciera mejor o a como pudiera o quisiera, o en cualquier lugar donde dispusiera sino como Dios había ordenado.

50 Así lo hicieron todos los hijos de Israel. Tal como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.

Es decir todos los israelitas celebraron la cena del Pésaj según les fue mandado por Moisés y Aarón porque así lo ordenó el Altísimo.

51 Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por grupos.

Tómese en cuenta aquello que ha sido mencionado más arriba en el sentido de que el escritor prescinde de explicar de modo secuencial los eventos. Él mismo acaba de decir (verso 22) que en el 14 nadie debía salir de sus casas para no morir junto con los egipcios; por lo tanto, para él la frase del verso 51 no se refieren al 14 ya que el pueblo no salió en ese día sino hasta siguiente, es decir hasta el el 15, en el día señalado por el Altísimo. Véase el diagrama arriba.

La segunda fecha

La orden dada en Éxodo 12 es meticulosa en sus detalles aunque algunas veces la cronología no sigue al orden enque las cosas sucedieron; al pueblo en aquel momento todo les fue enteramente entendible, pero había algo en lo cual era necesaria una orientación específica para no errar involuntariamente en cómo celebrar la Pascua. Esa orientación fue requerida por el pueblo y el único autorizado para darla era el Altísimo.

Números 9.1-14:

1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, el primer mes del segundo año de su salida de la tierra de Egipto, y le dijo:

Es obvio que durante la primera vez en que la Pascua fue celebrada no hubo ninguna dificultad que impidiera la participación de todo el pueblo; no la hubo porque ninguna ley les había sido dada, sólo instrucciones. Pero cuando este relato de Núm. 9:1-14 ocurre el pacto ya había sido concertado y las leyes de las fiestas solemnes ya estaban escritas. La orden les es confirmada:

2 Los hijos de Israel celebrarán la Pascua a su debido tiempo.

El mandato es exclusivo para los israelitas, en segundo lugar estaban los extranjeros. A su debido tiempo significa una fecha específica.

3 La celebraréis el decimocuarto día de este mes, al atardecer, a su debido tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes la celebraréis».

La orden es un énfasis de cuanto el Altísimo comunicó al pueblo cuando éste estaba para salir de la esclavitud. Debía ser celebrada conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes, es decir, por ningún motivo debían ser alteradas las especificaciones que les fueron dadas.

El decimocuarto día al atardecer se entiende que es a la entrada del día, según la hora en que los días comienzan, que es al a puesta del sol. No se piense que al caer la tarde significan los últimos momentos en que el 14 estaba para terminar porque eso contradiría al texto pues en tal caso ya no sería el 14 sino el 15. La orden de Dios dice que la Pascua debía celebrarse el 14, por lo tanto al atardecer significa cuando el día estaba comenzando y no cuando estaba terminando. Tómese en cuenta que al atardecer del 15 el pueblo ya iba de camino hacia la libertad.

4 Entonces dijo Moisés a los hijos de Israel que celebraran la Pascua.

Esta celebración era la segunda, cuando ya estaban caminando por el desierto.

5 Celebraron la Pascua el primer mes, el día catorce del mes, al atardecer, en el desierto de Sinaí; conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés, así hicieron los hijos de Israel.

Posiblemente el modo con que celebraron la primera vez ponía a la vista algunas incomodidades ya que en esta ocasión la celebración debía hacerse en el desierto, mientras iban de camino; sin embargo no se reporta incidente alguno por el cual Dios los haya amonestado. Interesante es entender que la solemnidad de los Panes sin Levadura no es mencionada porque aún no había sido celebrada.

6 Pero ocurrió que algunos estaban impuros a causa de un muerto, y no pudieron celebrar la Pascua aquel día. Aquellos hombres se presentaron ese mismo día delante de Moisés y delante de Aarón,

La situación que se presentó no era debido a desobediencia o rebeldía, al contrario, se requería más información para no desobedecer. Hasta este momento todos estaban determinados a celebrar la Pascua en el día señalado por Dios, pero el pueblo ya había recibido las leyes acerca de la inmundicia y por lo tanto era necesario conocer de parte de Dios cómo debía procederse en tal situación.

7 y les dijeron: Nosotros estamos impuros a causa de un muerto. ¿Por qué seremos impedidos de presentar la ofrenda a Jehová a su debido tiempo con los demás hijos de Israel?

Ni Moisés ni Aarón tenían autoridad para dictaminar lo que debía hacerse en una situación como tal; lo cierto era que aquellas personas no estaban aptas para celebrar la solemnidad debido a inmundicia involuntaria.

8 Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que ordena Jehová acerca de vosotros.

Moisés escuchó el problema y a continuación acudió ante la presencia del Altísimo para obtener la solución.

9 Entonces Jehová dijo a Moisés: 10 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes que esté impuro a causa de un muerto, o esté de viaje lejos, celebrará la Pascua a Jehová.

En otras palabras, estar imposibilitados de celebrar la Pascua debido a impureza, o por no haber podido volver a tiempo debido a atrasos ajenos al buen propósito era una falta de la cual, para evitar castigo, el Altísimo debía proveer la solución.

11 La celebrarán el segundo mes, el día catorce del mes, al atardecer; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán.

La solución era celebrarla al segundo mes del año, a la misma hora y con los mismos elementos. Nada en absoluto debía cambiar excepto la fecha.

12 No dejarán nada del animal sacrificado para la mañana, ni le quebrarán ningún hueso; conforme a todos los ritos de la Pascua la celebrarán.

La orden continuaba siendo la misma, las sobras debían ser quemadas, y ningún elemento debía ser modificado.

13 Pero el que esté limpio y no se encuentre de viaje, si deja de celebrar la Pascua, la tal persona será eliminada de en medio de su pueblo. Tal hombre cargará con su pecado, por cuanto no ofreció a su debido tiempo la ofrenda de Jehová.

El pesimismo, el desinterés y las excusas serían tomadas por Dios como actitudes de rebeldía y desobediencia significando la muerte para los infractores.

14 Y si habita con vosotros algún extranjero, y celebra la Pascua a Jehová, conforme al rito de la Pascua y conforme a sus leyes la celebrará: un mismo rito tendréis, tanto el extranjero como el natural de la tierra.

Es decir, si algún extranjero que hubiese sido admitido para habitar entre ellos, optare por participar de las solemnidades ordenadas por Dios, el primer paso era aceptar toda la Ley para someterse a ella, el segundo era presentarse ante el sacerdote para ser circuncidado junto con los hombres de su casa, tal como estaba declarado. A partir de la circuncisión la vida de extranjero pasaba a ser exactamente igual a la de cualquier natural, con todos los derechos y obligaciones. Incluso al casarse con una israelita tenía derecho a adquirir tierras por herencia.

¿Textos contradictorios?

Posiblemente la lectura de Éxodo 12 y de otros textos que hablan de la Pascua y de la solemnidad los Panes sin Levadura, hagan al lector caer en confusión pensando que las dos tratan de una misma solemnidad; por ejemplo (Éxodo 12:13-15 ya comentados.)

“13 »La sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; veré la sangre y pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. 14 Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. 15 Siete días comeréis panes sin levadura. El primer día haréis desaparecer toda levadura de vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, será eliminado de Israel. ”

En una lectura sin reparos, conduciría a pensar que el Altísimo está uniendo ambas solemnidades en una sola, lo cual realmente no ocurre, todo es cuestión de habilidad mental para entender lo escrito. En verdad existen algunos factores que a los lectores de un escrito pueden causar problemas, entre ellos los siguientes: a. Es frecuente que los escritores inspirados escribieron los mensajes sin poner cuidado en la sintaxis o la secuencia cronológica de eventos en orden seguido, lo necesario para ellos fue escribir lo que Dios les comunicó, sin embargo, entre escuchar un comunicado y escribirlo hay diferencias notables como existe en la actualidad; los lectores con experiencia saben que esto es así e incluso por su propia experiencia pueden constatarlo. b. El modo en que las ideas se entienden varían de tiempo en tiempo, de allí es que los comentaristas tanto judíos como cristianos proponen sus ideas tratando de explicar lo que leen, pero es claro que si las conclusiones a que llegan fueran certeras sólo existiría un comentario al cual todos los demás comentaristas apoyarían y evitarían exponer sus propias ideas, pero la experiencia nos muestra que las cosas no corren de esa manera, eso significa que es difícil explicar lo que fue dicho a otros, y aún más difícil es cuando que esos otros vivían en una sociedad diferente y en situaciones diferentes y en un tiempo extremadamente distante. Esto es sabido por quienes se dedican a hacer exégesis bíblica.

Así, Éxodo 12:13-14 de ninguna manera se refiere a una sola solemnidad sino a dos separadas tanto por el tiempo como por los elementos que formaban parte y por los motivos por los cuales fueron dadas.

Que esta cita no se refiere a una misma solemnidad está plenamente explicado por el Altísimo, pues Él dice que la conmemoración de la Pascua tenía el propósito de recordar la protección de la cual los primogénitos israelitas fueron objeto cuando el ángel heridor pasó por la tierra de Egipto matando a todos los primogénitos egipcios. Por otra parte, la solemnidad de los Panes sin Levadura era en recuerdo del día en que Él los sacó hacia la libertad.

Otro factor interesante es que durante la noche del 14 de Abib Dios les prohibió salir de sus casas, de esa manera bajo ninguna circunstancia la salida de Egipto se llevó a cabo durante el 14. La salida se llevó a cabo el 15 como Dios mismo lo declara en Éxodo 12:17.

Durante la Pascua se comía un cordero de un año junto con panes sin levadura y hierbas amargas. Durante la solemnidad de los Panes sin Levadura el único ingrediente eran los panes sin levadura.

La Pascua era el 14 de Abib, mientras que la solemnidad de los Panes sin Levadura duraba siete días del 15 al 21.

El 14 de Abib no era día sábado, más bien lo solemne era la cena al atardecer. En cambio el 15 de Abib sí era sábado porque allí daba inicio la fiesta solemne de los Panes sin Levadura y nadie debía trabajar.

En otras palabras se puede decir que para entender correctamente ambas solemnidades se debe analizar los elementos correspondientes a cada una; si tal entendimiento está ausente entonces el lector fácilmente fusiona las dos solemnidades, cometiendo un craso error de interpretación.

Examinando Deuteronomio 16.1–8

Este texto puede convertirse en una fuente de información distorsionada si el lector no lo lee tomando en cuenta lo dicho por Dios en Éxodo 12. En este texto de Deuteronomio 16 dice:

1 Guardarás el mes de Abib y celebrarás la Pascua a Jehová, tu Dios, porque en el mes de Abib, por la noche, te sacó Jehová, tu Dios, de Egipto.

Obsérvese cómo las ideas en este versículo no siguen una secuencia cronológica sino que están resumidas. En un tiempo cuando no había oportunidad de borrar y reescribir palabras y de pensar cómo componer oraciones buscando la manera de lograr un mejor entendimiento de los lectores, lo importante para Moisés era plasmar las ideas, dejando al lector la labor de interpretar lo escrito en base a lo que antes (Éxodo 12) les había declarado. Así, Moisés sabía que el pueblo le estaba entendiendo puesto que los dirigentes del pueblo habían escuchado cómo debían hacerse las cosas y habían entendido como lo sugiere Éxodo 12:27: Entonces el pueblo se inclinó y adoró. Esto significa que las palabras de Deuteronomio 6:1-8, siendo una idea sintetizada, no son diferentes en significado a las de Éxodo 12.

De antemano el pueblo israelita ya conocía la orden que le fue dada cuando todavía estaban en la tierra de Egipto (Éxodo 12), eso significa que ellos sabían que el 14 por la tarde debían celebrar la Pascua y durante esa noche no debían salir de sus casas. Tiempo después, en Deuteronomio16, Moisés les repite la misma orden, pero lo hace en sus propias palabras, esto significa que entre Éxodo 12 y Deuteronomio existen variantes de forma pero no de significado (esto es importante entenderlo). Esto mismo sucede con el Decálogo, el cual entre Éxodo 20 y Deuteronomio 5 hay variantes de forma pero el significado es exactamente el mismo. Un tercer ejemplo lo constituye Levítico 11 y Deuteronomio 14, ambos capítulos hablan acerca de la ley de la alimentación sin embargo, al comparar ambos capítulos fácilmente se notan diferencias de modo aunque el significado es el mismo.

Por consiguiente, cuando se lee Éxodo 12 y se compara con Deuteronomio 16 el lector puede notar diferentes modos de decir la misma idea. Aunque Moisés usa sus propias palabras de ninguna manera significa que él esté modificando la orden dada por Dios. Es obvio que el pueblo entendió la repetición de la ley de la Pascua hecha por Moisés aunque el orden de sus palabras fueran diferentes a las de Éxodo 12. En fin, este verso 1 contiene tres aspectos resumidos:

  1. Debían de observar en mes de Abib, porque porque con él comenzaba el año.
  2. Debían celebrar la Pascua en obediencia a Dios.
  3. En el mes de abib, en horas de la noche del 15 de Abib faraón llamó a Moisés para comunicarle que podían marcharse.

En el lugar escogido Deuteronomio 16.2-8

2 »Sacrificarás la víctima de la Pascua a Jehová, tu Dios, de las ovejas y las vacas, en el lugar que Jehová escoja para que habite allí su nombre.

En este verso 2 Moises declara que cuando hubieren entrado a la tierra prometida, la Pascua debía ser sacrificada en un sólo lugar, es decir, en el lugar escogido por Dios, la celebración no debía ser en cualquier lugar. Obsérvese que Moisés enfatiza algo que el pueblo debía obedecer cuidadosamente lo cual era celebrar el Pésaj en un solo lugar, el cual es Jerusalén.

2 »Sacrificarás la víctima de la Pascua a Jehová, tu Dios, de las ovejas y las vacas, en el lugar que Jehová escoja para que habite allí su nombre.

La primera vez que Israel celebró la Pascua fue en Egipto, en sus casas, y de ellas ninguno podía salir en esa noche pues que el ángel de la destrucción había sido enviado a matar los primogénitos. La segunda vez que la celebración es mencionada ocurre en la travesía por el desierto, lo cual significa que la orden de celebrarla en sus moradas continuaba sin variar y así se mantuvo entretanto el pueblo no poseía tierra propia. Pero el tiempo vino cuando en tiempos de David Israel se consolidó como nación con su respectiva ciudad la cual es Jerusalén, de lo cual 2o Crónicas 6:6 dice:

Pero a Jerusalén he elegido para que en ella esté mi nombre, y a David he elegido para que esté sobre mi pueblo Israel.

De esto se entiende que cuando Deuteronomio 16:2 dice que la Pascua se debía celebrar en el lugar que el Altísimo escoja está significando que el pueblo debía sacrificarla en Jerusalén. Más adelante, en Dt. 26:7 se enfatiza la orden con más claridad.

Pascua y Ázimos: un resumen 3-4

3 »No comerás con ella pan con levadura; durante siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto, para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto.

El versículo, tal como está escrito, es verdaderamente confuso para quienes leen la Biblia pues este verso 3 claramente une la Pascua con los siete días de la solemnidad de los Panes sin Levadura. Sin embargo, para aclarar la situación debemos entender que Moisés no escribió versículos ni capítulos, ni dividió las oraciones; él escribió con lo que tenía a su alcance, en hebreo antiguo que es totalmente diferente al actual sin poner atención a que los espacios entre palabras tuvieran la misma extensión, ni escribió puntos, comas, punto y comas, etc. La técnica antigua con la cual Moisés y otros escribieron está demasiado lejos de ser la misma que nosotros usamos; incluso la escritura cuadrada hebrea de hoy en día dista mucho de ser el hebreo antiguo usado en tiempos de Moisés, en fin, la división de versículos es comparativamente moderna, algo que Moisés no conoció.

De hecho, al leer el versículo 3 el lector debe basarse en la idea original de Éxodo 12. sólo así puede entender Deuteronomio 16:2. Este caso de aparente contradicción no es único ya que uno puede leer las Escrituras Hebreas y en las Griegas y encontrar el mismo fenómeno, es decir, hay porciones que confunden al lector sobre todo en la división de capítulos y versículos y de puntuación.

4 No se verá levadura junto a ti en todo tu territorio durante siete días. Y de la carne que sacrifiques en la tarde del primer día, no quedará nada hasta la mañana.

La orden era limpiar de levadura toda la tierra de Israel; Dios deseaba que la mente, los hogares e incluso su territorio estuviera totalmente libre de levadura en la solemnidad de los Panes sin Levadura. La Ley no explica las razones para esta prohibición; la levadura fue tomada dentro del evangelio como símbolo de contaminación de pecado.

5 No podrás sacrificar la víctima de la Pascua en cualquiera de las ciudades que Jehová, tu Dios, te da,

Moisés repite sus palabras para enfatizar en el pueblo la crítica importancia de obedecer a Dios sin alterar la orden dada, venido el tiempo la Pascua no debía ser celebrada en las casas sino en Jerusalén.

6 sino en el lugar que Jehová, tu Dios, escoja para que habite su nombre. Allí sacrificarás la víctima de la Pascua por la tarde, a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto.

El lugar escogido por Dios era Jerusalén como se lee en las Escrituras. La segunda parte de este texto podría parecer confuso los lectores actuales si al leerla se pensara que Moisés está diciendo que el pueblo salió a la libertad durante la noche del 14 de Abib lo cual sería error de interpretación pues él no está diciendo ya que aquella noche nadie debía salir de sus casas. Al poner la debida atención al texto entonces la lectura viene a tener sentido claro: Allí sacrificarás la víctima de la Pascua por la tarde, a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto, Moisés está exponiendo similitud entre ambos eventos: la orden de salir a la libertad fue dada por faraón en horas de la noche, véase el diagrama en la página 5, de igual manera la Pascua se debía celebrar en la noche, en otras palabras, ambos eventos tuvieron lugar durante la noche mas no significa durante la misma noche. Ya se ha visto que en el 14 por la noche nadie podía salir de sus casas.

7 La asarás y comerás en el lugar que Jehová, tu Dios, haya escogido, y por la mañana regresarás y volverás a tu habitación.

Esto confirma que la orden original de comer el cordero del Pésaj en las casas fue exclusivamente una vez. La segunda vez necesariamente tuvo que ser modificada mientras el pueblo caminaba por el desierto, y otra vez fue modificada cuando Jerusalén vino a ser posesión de Israel. La orden fue comerla en Jerusalén y por la mañana todas las familias debían volver a sus hogares regulares

8 Seis días comerás pan sin levadura, y el séptimo día será fiesta solemne dedicada a Jehová, tu Dios: no trabajarás en él.

Según Éxodo 12:l6 tanto el primer día como el último de esa solemnidad eran días de reposo, así está declarado también en Levítico 23, en cambio aquí, se dice que sólo en último día era de reposo. Lo que se puede entender es que Moisés no está mencionando el primer día de reposo sino mencionando cuando la fiesta ya ha comenzado.

La Pascua en Jerusalén

La orden de celebrar la Pascua en Jerusalén fue clara y específica. Esta orden denuncia al pueblo israelita actual como personas que no observan la Ley como les fue mandado porque sencillamente les es imposible; claro que el Israel de hoy en día acepta que las Pascua, como es celebrada actualmente, no es la misma mencionada en la Ley, porque ellos le han agregado elementos extraños como un huevo cocido o asado, un hueso, cuatro copas de vino, etc., lo cual Dios no ordenó. Dios ordenó que la Pascua fuera celebrada en Jerusalén, varios textos lo confirman:

2 Crónicas 30:1–4

1 Después Ezequías envió mensajeros por todo Israel y Judá, y también escribió cartas a Efraín y a Manasés, para invitarlos a la casa de Jehová, en Jerusalén, a fin de celebrar la Pascua a Jehová, Dios de Israel. 2 Pues el rey había consultado con sus príncipes y con toda la congregación en Jerusalén, para celebrar la Pascua en el mes segundo; 3 porque entonces no la podían celebrar, por cuanto no había suficientes sacerdotes santificados, ni el pueblo se había reunido en Jerusalén.

2 Crónicas 35:1

1 Josías celebró la Pascua a Jehová en Jerusalén, y sacrificaron la Pascua a los catorce días del mes primero.

Esdras 6:19

19 Los que regresaron de la cautividad celebraron la Pascua a los catorce días del primer mes.

Estas tres citas conducen al lector a ver que antes de la cautividad, y después de ella, el pueblo celebraba la Pascua exclusivamente en Jerusalén.

Lucas 2.41

Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua.

Esto significa que aún con las dificultades por las cuales los judíos piadosos atravesaron, ellos continuaban observando la Pascua en el día que establecido por Dios; sin embargo, ya para ese tiempo las cosas habían cambiado porque la mayoría del pueblo había cambiado la fecha, y la Pascua era celebrada el 15.

Seguramente en algún rincón de la historia judía debe estar oculto el momento en que surgió la desobediencia y ellos optaron por hacer su propia ley trasladando la Pascua al 15 de Abib, lo cual Dios nunca les ordenó. Hoy en día cualquier comentarista judío o gentil falta a la verdad del registro sagrado alterando la orden de Dios, eso es así pues la Pascua es celebrada el 15, en transgresión a la Ley.

Más sobre el cambio de fecha Juan 19:14

Es notorio que los judíos actuales no obedecen la Ley sino que se rigen por su tradición, algunos aspectos de esa tradición tienen más de dos mil años de antigüedad y estaba activa durante el tiempo del Señor Jesús. Para ese tiempo había un grupo de gente justa como José y María que continuaban fieles a la obediencia de la Ley, pero posiblemente la mayoría vivía en desobediencia.

La tradición, cuyo fin es alterar el significado de la Ley fue rechazada por Jesús, de tal manera que él celebró la Pascua exactamente como la Ley ordena, igual a como el pueblo la celebró en los días de Esdras (6:19). Él no celebró la ”pascua de los judíos“ a la cual Juan se refiere en varias ocasiones sino que celebró la pascua instituida por el Altísimo.

Mateo 26:17 y 20, Mateo la llama fiesta de los panes sin levadura sencillamente porque la Ley ordena que se coman panes sin levadura a partir del 14 hasta el 21 como ya se ha visto en Éxodo 12, en otras palabras, se debe entender que en Mateo, los discípulos no están confundiendo ambas solemnidades ni diciendo que a la Pascua se le llamaba Panes sin levadura. El verso 20 dice:

Cuando cayó la noche se sentó a la mesa con los doce.

Esto es a la entrada del 14 de Abib, los judíos no la celebraron en ese día sino que estaban maquinando cómo aprehender al Señor. Una lectura completa de Mateo 27 facilita entender que en la parte clara de ese mismo día los judíos enjuiciaron al Señor y lo crucificaron. Cuando ese día estaba para terminar continuaba el primer día de la fiesta de los Panes sin Levadura sin embargo Juan 19.14 claramente dice:

Era la preparación de la Pascua y como la hora sexta

Esto claramente muestra que Jesús celebró la Pascua el 14 según la Ley, en cambio los judíos estaban para celebrarla el siguiente día, según su tradición. Otra vez se dice: aunque durante el tiempo del Señor Jesús todavía había algunos obedientes a la Ley, ya la orden de celebrar la Pascua el 14 había sido cambiada hasta el día de hoy.

Exposición según la tradición judía

“PASCUA (Heb. פֶסַח, Pesaj), un festival de primavera, a partir del día 15 de Nisán, que dura siete días en Israel y ocho en la Diáspora. Se conmemora el Éxodo de Egipto. El primer y el séptimo (los dos primeros y los últimos en la Diáspora) son yom tov (un "festival" en el que el trabajo está prohibido), y los demás días Hol-ha mo'ed ("días intermedios" en la que el trabajo es permitido).

Nombres e Historia

Los nombres bíblicos para el festival son: Hag Ha-Pesaj ("la fiesta de la Pascua," Ex 34:25)., Llamado así porque Dios "pasó por encima" (o "protegió") las casas de los hijos de Israel ( Ex 12:23), y Hag Ha-mazzot ("la fiesta de los Panes sin Levadura". Ex 23:15;. Lev 23:6. Deuteronomio 16:16). Pesah es el cordero pascual, ofrecido como un sacrificio en la víspera de la fiesta (14 de Nisán) en los tiempos del Templo, que fue comido en grupos familiares después de haber sido asado completamente (Éxodo 12:1-28, 43-49; Deut. 16:1-8). Una persona que no podía (debido a impureza ritual o por estar a gran distancia del Santuario) celebrar la "primera Pascua" podía celebrarla un mes más tarde Pesah Shení ("Segundo Pesaj", también llamado "Pascua Menor," Num 9. :1-14).

Según la tradición, los ritos de la Pascua fueron ordenados por Dios como un recordatorio permanente de la liberación de Dios a su pueblo de la esclavitud egipcia. Los puntos de vista críticos a dos fiestas distintas en la Biblia, la fiesta de los panes sin levadura, la fiesta pastoral, y la Pascua, una fiesta agrícola (véase más adelante).

En el Libro de Josué (5:10-11), se dice que los hijos de Israel dirigidos por Josué, la solemnidad en Gilgal. El Libro de los Reyes relata que la Pascua se mantuvo con especial solemnidad en el reinado del rey Josías en el séptimo siglo BCE: "El rey ordenó a todo el pueblo, diciendo: 'Haced la pascua a Jehová tu Dios, como está escrito en este libro de el pacto porque no había mantenido tal pascua desde los tiempos en que los jueces gobernaban a Israel, ni en todos los días de los reyes de Israel, ni de los reyes de Judá. pero en el año dieciocho del rey Josías fue esta Pascua en honor del Señor en Jerusalén "(II Reyes 23:21-23).

Hasta donde puede determinarse, el festival de la Pascua se mantuvo durante todo el período del Segundo Templo. Josefo registra contemporáneos celebraciones de Pascua en la que estima que los participantes que se reunieron en Jerusalén para llevar a cabo el sacrificio en el año 65 dC, fueron "no menos de tres millones" (Jos., guerras, 2:280). El Talmud (Pes. 64b) registra de manera similar:. "El rey Agripa una vez quiso hacer un censo de las huestes de Israel le dijo al sumo sacerdote: Echad la vista en la pascua. Tomó un riñón de cada uno, y 600.000 pares de riñones se encuentran allí, dos veces más que los que salieron de Egipto, excepto los que estaban sucios y los que estaban en un viaje lejano, y no había ni un solo cordero pascual para que más de diez personas no se habían registrado, y lo llamaron: "La Pascua de las multitudes densas." Teniendo en cuenta la hipérbole, la cuenta de inmensas multitudes se reunieron para ofrecer el cordero pascual no puede estar muy lejos de la realidad histórica.

Los samaritanos consideraron que todas las reglas bíblicas sobre el sacrificio del cordero en Egipto (Ex. 12) debían ser aplicadas para todos los tiempos. La práctica, según consta en la Mishná (Pes. 9:5), es que sólo Pesaj Mizrayim ("Pascua de Egipto") requería apartar el cordero cuatro días antes del festival, la aspersión de la sangre en el dintel y los postes y que el cordero debía comerse de "prisa". La Mishná (Pes. 10:5) explica las órdenes del sacrificio del cordero y el comer matzá * ("pan sin levadura") y el maror (hierbas amargas ") de la siguiente manera: el cordero es ofrecido por que Dios "pasó por encima" ( Pasaj), el pan ácimo que se come, porque Dios redimió a los israelitas de Egipto (Ex. 12:39), y las hierbas amargas, porque los egipcios les amargaron la vida (Ex. 1:14).

Con la destrucción del Templo, la ofrenda del cordero pascual llegó a su fin, aunque es posible que durante un tiempo el sacrificio se continuó en forma modificada en algunos círculos (Guttman, en: HUCA, 38 (1967), 137 48). Los otros ritos y ceremonias de la fiesta de la Pascua continuó como antes. Los samaritanos, sin embargo, todavía sacrifican el cordero pascual en una ceremonia especial en el monte. Gerizim cerca de Siquem. La Última Cena, que se menciona en el Nuevo Testamento (Marcos 14, Mateo. 26, Lucas 22), puede ser la comida seder. Los primeros cristianos observaron la Pascua, y cristianos de roma el domingo después de la Pascua. Más tarde, el libelo de sangre contra los Judios * estaba relacionado frecuentemente con la fiesta de la Pascua.

El Seder

La ceremonia especial en el hogar en la primera noche de la Pascua, el seder (. "Orden"; sedarim j), se basa en el precepto de que los padres informen a sus hijos de la liberación de Egipto: "Y tú podrás decir a tu hijo en ese día diciendo: Es a causa de lo que el Señor hizo por mí cuando salí de Egipto "(Ex. 13:8). La Mishná (Pes. 10:4) da una fórmula de cuatro preguntas (ver * Mah Nishtannah en la cual el hijo pregunta el padre responde: "de acuerdo a la inteligencia de su hijo." Durante la Edad Media, se adoptó una orden especial en el servicio del seder con una respuesta formal a las preguntas (extraído de diversas fuentes rabínicas), y con material complementario, como himnos y cánticos de mesa elaborados para atraer a los niños. Estos se registran en la Pascua * Hagadá. La Mishná (10 Pes. :. 1) Las normas que incluso el hombre más pobre de Israel no debe comer en la primera noche de Pesaj a menos que se recline. En tiempos de la Mishná, los hombres libres normalmente se sentaban a comer, y en esta noche todos debían demostrar que son libres. En la Edad Media, en muchas comunidades la costumbre de reclinarse en las comidas durante el año fue abandonado, pero se convirtió en un deber reclinarse en el seder. Durante el Seder, hay que participar de cuatro copas (* arba kosot) de vino (10 Pes. : 1.) Estos fueron interpretados simbólicamente como correspondientes a las cuatro expresiones de redención en el Libro del Éxodo (6:6-7), o las cuatro copas mencionadas en el Libro del Génesis (40:11-13), en relación con el sueño del jefe de los coperos (TJ, Pes. 10:1, 37c).

En la mesa del Seder son los siguientes: tres (dos en algunos ritos) tortas de mazzot colocadas una encima de la otra, un huevo asado y Shankbone u otro hueso (como recordatorios del cordero pascual y la oferta del festival en los tiempos del Templo), un plato de agua salada (por "inmersión", y como un símbolo de las lágrimas de los israelitas); maror * como la lechuga (o rábano picante) para "mojar", y * Jaroset ("barro"), una pasta hecha de almendras , las manzanas y el vino (Pes. 10:3) con el fin de endulzar las hierbas amargas, y como símbolo de mezcla a los israelitas utilizado en la construcción bajo el látigo de sus opresores.” (traducido del Inglés al Español. Tomado de Jewish Virtual Library. Art. Pesaj)

Este artículo es bastante amplio para demostrar que el pueblo judío ha unido la Pascua y la solemnidad de Panes sin Levadura en una sola. Sin embargo, omite dar explicaciones sobre las razones por las cuales se apartaron de la Ley de Dios para hacer sus propias tradiciones. Jamás ninguna tradición posee poder para deshacer aquello que la Ley del Altísimo ha decretado.

¿Por qué se hizo tal cosa siendo que el Altísimo de ninguna manera acepta modificaciones a su Ley? En realidad esta es una pregunta para la cual ningún razonamiento posee fuerza suficiente para imponerse ante lo que Dios ha declarado, aunque tal cosa es así. al principio de este artículo se lee:

En realidad la Pascua fue instituida por Dios el 14 de Abib como se muestra en este estudio, en cambio la tradición judía, que no es inspiración de Dios la transfirió al día siguiente.