¿Fue creado Satanás en el cielo? ¿Fue lanzado desde el cielo de Dios debido a que se hizo malo? ¿Cuál es la verdad concerniente a este ser?

Introducción

Escribir referente a este ser resulta interesante pero seguramente más interesante es para el lector lo que a continuación leerá.

Empecemos por esto: Satanás es un nombre alargado de la palabra hebrea satán, o el-satán, cuyo adjetivo no es exclusivo para esa malicia espiritual sino genérico, es decir, que se aplica a cualquier persona o ser que se convierte en adversaria de otra. Incluso este adjetivo es usado en Números 22:22 en referencia al ángel de Dios: “el ángel del SEÑOR se puso en el camino como un adversario contra él. Una transliteración aproximada de este verso podría ser:” (maláj Adonái badérej lesatán). Números 22:32 lo repite: “yo he salido como adversario” (anoji yatsáti lesatán). El significado de adversario también se encuentra en 1 Samuel 29:4;  2 Samuel 19:22. Etc.

Esta palabra, satán, fue vertida al griego de la Septuaginta como diablo, así, satán y diablo significan lo mismo, adversario.

Era la experiencia del pueblo hebreo la que les hacía distinguir a qué adversario se referían en su lenguaje cotidiano. Por lo demás satán es dentro del cristianismo la palabra por antonomasia para referirse a la serpiente antigua o dragón que será lanzado al lago de fuego en el Día del Juicio. Bajo este significado se encuentra en Zacarías 3:2 “YHVY te reprenda satán”.

Otro aspecto interesante de Satán es su carácter. El lector curioso puede buscar en toda la Santa Escritura y no encontrará un verso en el cual se diga que el satán alguna vez haya sido feliz. Sí se encuentra que su carácter es de ira, es mentiroso, asesino, cruel, despiadado y más. Satán nunca se alegra de causar daño sencillamente porque no fue creado con la virtud de la felicidad, su naturaleza es odio. Satán no se siente feliz haciendo sufrir a los humanos. Tampoco se sacia de hacer el mal. Así, nunca es feliz, nunca siente placer y nunca se sacia de hacer el mal. Tampoco siente compasión por nadie. Su ira contra quienes voluntariamente se rinden bajo su poder no se satisface viéndoles hundidos en la desgracia o miseria, más bien los mata sin ninguna pizca de misericordia ya que tampoco conoce la misericordia. Pero aunque el satán es terrible en poder el humano lo puede combatir y derrotar. Satán es poderoso pero no todopoderoso. Curiosamente, entre más es humillada por el diablo la persona más se le somete. Llora en silencio, gime por lo insoportable de su condición, sabe que su estado de frustración es lamentable sin embargo persiste en el sometimiento, y aunque sufre vejámenes de propios y extraños su fidelidad al yugo diabólico es fiel. La máxima “mal paga el diablo a quien bien le sirve” no admite dudas; pero aun ante ese sometimiento personal Satanás no ríe o goza sino que su extraordinario odio sigue clavado en la persona hasta vencerla en la muerte.

En fin, aunque un libro de muchas páginas se puede escribir respecto a la naturaleza del satán el propósito de este estudio no gira en torno a sus características sino a su origen. Casi el total de la Religión Cristiana da por cierto que hubo una vez cuando Satanás fue un ángel bueno y de mucha belleza e inteligencia, y que estando en tal condición se llenó de codicia y quiso destronar a Dios, por lo cual fue castigado siendo lanzado a la tierra. Aunque nada hay en la Sagrada Escritura que apoye la idea de ese imaginario ángel codicioso, sí hay dos textos que tradicionalmente han venido siendo tomados como base para apoyar la idea. Estos textos son aquí analizados.

Capítulo I
La Creación

La Creación habría sido incompleta si el plan de Dios hubiera excluido el mal. Sí, aunque poco o nada se habla acerca del origen del mal débese saber que éste fue creado por Dios; sin la existencia del mal la Creación no habría sido perfecta y el hombre no habría sido creado en completa libertad.

Nada existe sin tener un creador, y el que lo creó todo es Dios. Lo que no existe no se pudo crear a sí mismo; porque si eso hubiera sucedido, entonces sería fácil concluir que hubo cosas en número ilimitado que se crearon a sí mismas, o habría que admitir que aparte de Dios existe otro creador, lo cual es absurdo. Siendo que Dios es el único creador, el que trajo todo a existir, entonces de su propio peso cae entender que fue él quien creó el mal. ¿Resulta esto difícil de aceptar? Posiblemente sí; con todo, al entender que las cosas deben ser como deben, las cosas vienen a ser enteramente claras, ya que la perfección de Dios de ninguna manera aisló, suprimió o evitó la existencia de aquello que debía existir en la creación terrena de las cosas.

El mal no existe afuera de la Tierra porque las cosas no poseen libre voluntad para determinarse a algo, el único creado con esa facultad es el humano, y el humano es terreno, por eso es que el mal fue creado aquí en la tierra.

Génesis 1:26 muestra que el único ser creado a imagen y semejanza de Dios es el hombre. Siendo a semejanza de Dios es el único con capacidad para pensar y determinarse a lo que desee, debido a eso, le fue dada la opción de determinarse a escoger el mal. Si se dijera que fue creado a imagen y semejanza de Dios pero sin opción para ejercer su voluntad entonces su creación no habría sido perfecta.

La verdad bíblica nunca dice que los ángeles en la gloria hayan sido creados a imagen y semejanza de Dios, con voluntad para determinarse, al contrario, ellos fueron creados exclusivamente para servir como declara Hebreos1:7  Y ciertamente de los ángeles dice: El que hace á sus ángeles espíritus, y á sus ministros llama de fuego. El comentario de Adam Clarke referente a este texto dice: “Están tan lejos de ser superiores a Cristo, que no son llamados hijos de Dios en ningún sentido peculiar, sino sus siervos, como lo son las tempestades y los relámpagos. En muchos aspectos, pueden haber sido inferiores incluso al hombre cuando salió de las manos de su Hacedor, porque fue hecho a la imagen y semejanza de Dios; pero de los ángeles, incluso el orden más elevado de ellos, esto nunca se habla.”

En toda la Escritura no se halla un pasaje con el cual comprobar que los ángeles poseen libre voluntad, sólo el hombre.

La ley del “así debe ser” que menciono en otros estudios es parte del carácter del Creador. Porque a él nadie lo impele para crear lo existente tal como existe, pero la fuerza de su carácter moral lo impelió a ser imparcial en sus hechos. Por consiguiente, las cosas son como son porque de esa manera es como deben ser. Esta es la única y suficiente razón para la creación del mal. 

Porque así como fue creado el vacío, el cual fue dotado de la más grande fuerza que pueda conocerse; en el cual incontables galaxias se mueven sin salirse del movimiento que les fue asignado. Así como fue creado el bienestar, y miles de elementos más, así también fue creado el mal. La palabra inspirada proclama una verdad irrefutable:  “Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho”. Juan 1.3. 

En la Tierra, ambos, el bien y el mal funcionan alternativamente, uno en vez del otro, nunca juntos, nunca en fusión. El bien es ausencia del mal, y el mal es ausencia del bien. Ambos adquiribles, ambos desechables. La frase: “nada de lo que ha sido hecho fue hecho”, es lo mismo que decir: “Nada existe si Dios no lo hubiera hecho”.  

Como digo arriba, para que algo exista necesariamente requiere de un creador. Nada existe por sí mismo, porque es imposible que lo inexistente a la vez pueda hacerse existir a sí mismo; que aquello que no existe, a la vez posea poder para existir. Por esto es que todo cuanto existe posee un creador el cual es Dios. Por eso, atribuir a Satanás la creación del mal es restar valor a la obra de Dios imaginando que el diablo tiene poder de crear en la misma medida que Dios lo tiene. Y a la vez, es contradecir a las palabras de Juan 1.3. 

Esto facilita entender quién es el creador del mal y cómo entender en todo su significado las palabras de Juan. Porque si el mal no fue creado por Dios a través de su Hijo, entonces caben las posibilidades de ser innumerables las cosas que él no creó, lo cual contradiría a sus palabras. Cuando en la Biblia se dice que el diablo es el autor del mal no se dice que él es su creador.

El diseño y la existencia del mal fueron trazados en la eternidad como parte de un conjunto numeroso de aspectos que forman la creación terrenal; venido el momento sus funciones fueron activadas. Entre esos numerosos aspectos están los eventos realizados por Adán y Eva; la salvación por medio de Jesucristo; la encarnación del Verbo; la absorción de la Creación que será realizada por la eternidad al final del tiempo, y más. De no haber sido planeados y creados, esos accidentes no habrían tenido realización porque no habrían existido. De esa manera el Creador demuestra su capacidad creadora sin improvisar nada a medida del transcurrir del tiempo en que las cosas surgen. Todo fue planeado y después traído a existir.

Capítulo II
La gloria de Dios 

Obsérvese que he venido diciendo que Dios creó el mal, pero no lo creó para tenerlo a su lado; lo creó como parte de la creación, para ponerlo al alcance del humano de modo que éste tenga las dos opciones para escoger, es decir el bien y el mal. 

La gloria de Dios es Dios mismo. De ahí que pensar en que Dios creó el mal para tenerlo en su gloria es igual a decir que él, su gloria y el mal son lo mismo lo cual es blasfemia.

David da una idea de lo que la gloria significa: “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad, el malo no habitará junto a ti”. Salmo 5.4. David no sólo quiere decir que la gente mala no puede habitar con Dios, sino que el mal es incompatible con la gloria divina.  La gloria de Dios es santidad en el más puro significado. Por eso, cuando digo que el mal fue creado por Dios, estoy diciendo que lo creó como parte de la creación terrena. 

Dios demanda santidad total de sus hijos porque el mal le es incompatible, de allí que, cuando la pareja pecó él se ausentó y no volvió más a su lado. Ninguna parte de de la Sagrada Escritura dice que Dios sea compatible con la naturaleza de Dios. Isaías 57:15 dice: “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad y cuyo nombre es el Santo: «Yo habito en la altura y la santidad...”. La naturaleza de Dios es invariable, nunca ha sido, nunca vino a ser, ni será, sino que es; eso explica por qué el mal no cohabita con él pues su naturaleza nunca cambia. 

La naturaleza divina se mantiene.  Probablemente el rechazo a pensar o aceptar que Dios haya sido el creador del mal nace del deseo de mantener limpia e intacta su naturaleza. Por supuesto que ese deseo es encomiable, pero al validarlo se niega que él sea el creador de todo, y si él no lo hubiera creado el mal no existiría. 

Pero bien, este estudio no es acerca de la naturaleza de Dios, por lo cual evito entrar en extensiones que me llevarían por caminos interminables. Lo único que deseo clarificar es que haber creado el mal es una demostración de su carácter imparcial de crear las cosas tal como deben ser. 

Capítulo III 
Lo que no sucedió

Las narraciones populares de origen preCristiano y Cristiano sobre sucesos imaginarios abundan en número y han sido preservadas por el folclore a lo largo de las centurias. ¿Qué es folclore? El Diccionario de la Real Academia lo define como “Conjunto de tradiciones, leyendas, creencias, costumbres, proverbios, etc., populares y mantenidos por la tradición”. Sí, evidentemente la tradición cristiana ha sido la creadora y promotora del ángel bello a quien bautizó como Lucifer.

Se dice preCristiano porque desde que el hombre se apartó del Creador no sólo procedió a formar ídolos y adorarlos sino que pretendió alcanzar las alturas donde está el trono de Dios fabricando una torre. En el ámbito cristiano se ha creído haber alcanzado la gloria de Dios y deformarla por medio de fábulas como esa de un supuesto ángel inmensamente superior al Hijo de Dios, superior en belleza y poder hasta el grado de ser la atracción y admiración de las huestes de ángeles que lo miraban como su líder y como el favorito de Dios. Se supone haber sido superior por que al Hijo de Dios ni siquiera se le menciona en posición alguna, más bien fue relegado a un rincón de anonimato total. Se sabe que Dios había creado un ángel favorito no porque la Escritura lo diga sino porque la tradición así lo inventó.

Usando eiségesis

¿Qué se entiende por eiségesis? Entre varias definiciones puedo decir que es el proceso de interpretar un texto de tal manera que la persona introduce sus ideas haciéndolas aparecer como que eso es lo que el texto da a entender.” Eiségesis es lo opuesto de exégesis la cual consiste en el proceso de interpretar correctamente un texto, principalmente religioso, para extraer de él el significado correcto.

En otras palabras, quien usa la eiségesis en vez de extraer el significado correcto de un texto lo altera introduciendo sus propias ideas. Como ejemplo de este proceso de razonamiento incorrecto es el modo en que Isaías 14:12 ha venido siendo interpretado a lo largo de los siglos. “Cómo caiste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes.”

En la versión Vulgata Latina este texto se lee: “quomodo cecidisti de caelo lucifer qui mane oriebaris corruisti in terram qui vulnerabas gentes”. Desde esta versión latina es que se inició el proceso de introducir al satán en una profecía que en nada le atañe, sugiriendo que Lucifer es el nombre original del “ángel” que después aparece como Satanás. Por supuesto que la correcta explicación conduce a entender que Isaías está profetizando la caída de Babilonia a manos del imperio persa. Debe recordarse que el tiempo al que Isaías se refiere fue cuando Babilonia era incalculablemente rica siendo esa la razón por la cual el profeta la describe como tal, y el rey a quien la profecía va dirigida es presentado en el día de su nacimiento con exuberante pomposidad. Ser derribado del cielo a la tierra significa que Dios acabaría con el esplendor de Babilonia y toda su riqueza pasaría a manos de los persas. Así, el Lucifer de la versión Latina de ninguna manera se refiere al satán. Sin embargo, la eiségesis tergiversa el significado introduciendo ideas folklóricas, diciendo que Isaías 14:12 se refiere indirectamente al diablo. 

Si se quisiera distorsionar la profecía de Isaías podría haberse tomado la palabra hebrea heilel, que viene siendo algo así como “lucero brillante” para aplicarla a Cristo ya que que 2 Pedro 1:19 se refiere a la esperanza de la salvación por Cristo “Tenemos también la palabra profética más permanente, á la cual hacéis bien de estar atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”. Así, si se quisiera tergiversar la frase hebrea heilel ben shajar, (lucero hijo de la mañana) sería para atribuirlas a Cristo, no al diablo.

El comentario de la Biblia por Adam Clarke (en Inglés) proporciona un comentario interesante al respecto:

“O Lucifer, hijo de la mañana - Las versiones en general concuerdan con esta traducción, y registran heilel como significando Lucifer, fósforos, la estrella de la mañana, ya sea Júpiter o Venus; pues ambos son portadores de la luz matutina, o estrellas de la mañana anualmente en su retorno. Y aunque el contexto habla explícitamente acerca de Nabucodonosor, sin embargo, esto ha sido, no sé por qué, aplicado al jefe de los ángeles caídos, que es llamado incongruentemente Lucifer, (el portador de la luz!) Un epíteto tan común para él como aquellos de Satanás y el Diablo. Que el Espíritu Santo por sus profetas debería llamar a este archienemigo de Dios y al hombre el portador de luz, sería realmente extraño. Pero la verdad es que el texto no dice nada acerca de Satanás ni su caída, ni la ocasión de esa caída, que muchos teólogos han deducido con gran confianza de este texto. ¡Oh, cuán necesario es entender el significado literal de la Escritura, que se pueden evitar comentarios absurdos! Además, dudo mucho si nuestra traducción es correcta...”. 

Adam Clarke está en lo cierto en su comentario puesto que Isaías está profetizando contra Babilonia y contra su rey, sin embargo la eiségesis desde hace siglos ha insinuado que aunque esa profecía se refiere al rey de Babilonia también es una referencia a Satanás. El error está en unir las palabras de Isaías con el significado de Apocalipsis 12:9: “Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él” lo cual no tiene ninguna relación ni de tiempo ni de significado ni de personas, pero como el propósito es hacer valer la idea de que el “ángel de singular belleza se rebeló y fue derribado en tierra”, se hace fuerza por unir las palabras de ambas profecías.

De ese tipo de comentarios que usan eiségesis dice uno de ellos:

“El contexto inmediato de este pasaje es un discurso que el profeta Isaías hace al hombre “rey de Babilonia” (14:4). Hay buenas razones para creer, sin embargo, que Isaías va más allá del rey literal de Babilonia al poder real espiritual que motiva su rey terrenal –es decir, Satanás. Satanás, creo, está tratando en la persona de este rey de la tierra. ¿Por qué esta conclusión? Las declaraciones dentro de esta sección de Isaías parecen ir más allá de lo que podría ser el caso de un rey humano. Por ejemplo, el versículo 12 dice: “¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. ” El ser que se describe aquí, obviamente, tenía una posición muy elevada en el “cielo”. Esta descripción encajaría mejor en un ser espiritual, tal como Satanás que en un rey terrenal.” 

Quien esto escribió dice que: “Hay buenas razones para creer, sin embargo, que Isaías va más allá del rey literal de Babilonia al poder real espiritual que motiva su rey terrenal –es decir, Satanás”. Es interesante que evade explicar cuáles son esas buenas razones; no las explica porque no están en la Biblia sino sólo en la leyenda, por lo tanto nunca proporcionará esas buenas razones. Reafirma su eiségesis (recuérdese lo que es eiségesis) diciendo: “El ser que se describe aquí, obviamente, tenía una posición muy elevada en el “cielo”. No explica la razón por la cual pone cielo entre comillas.

En este mismo comentario pero más abajo agrega:

“La Condición original de Satanás (Ezequiel 28:12-19)

“12 Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. 13 En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. 14 Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. 15 Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. 16 A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. 17 Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. 18 Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. 19 Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser.”… “El versículo 15 dice: “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.” El ángel que ahora conocemos como Satanás no fue creado malvado. El solía ser intachable en sus caminos, y fue creado perfecto, con sabiduría y belleza. Esta perfección, sin embargo, duró hasta que se halló iniquidad en él. En algún punto Satanás, llegó a oponerse a Dios. También vemos en este versículo que Satanás fue creado. Tan poderoso como Satanás es, no es eterno como Dios.”. 

Como imaginación, sacando de su contexto las palabras del profeta, la idea es bonita, como verdad su calificación es cero. En primer lugar lo que dice es lo mismo que por siglos se ha venido repitiendo. Partiendo de su imaginación dice que “El ángel que ahora conocemos como Satanás no fue creado malvado”. Lo dice pero no cita ningún texto bíblico donde semejante transformación ocurrió, no lo cita porque no se basa en la Biblia.

Recuérdese que satán, o el-satán es mencionado en las Escrituras por su nombre desde antes de que fuera dada la profecía contra el rey de Tiro (véase a Job cap. 1). Por lo tanto, no es cierto que Satanás haya venido a ser conocido como tal sólo hasta después de la profecía contra el rey de Tiro. Tremendo error eisegético éste.

Resulta de mal gusto pensar que ni siquiera al Santísimo Hijo de Dios se le atribuyan toda la algarabía y pomposidad que se le atribuye a Satanás. 

Para entender por qué la profecía describe al rey de Tiro con palabras tan altas se debe recordar que Tiro y su rey mantenían estrecha relación amistosa con Israel, incluso en la construcción del templo en Jerusalem Hiram (2 Samuel 5; 1 Reyes 5.) no escatimó nada que Salomón le pidió, por lo cual el Altísimo Dios lo recompensó a él y sus descendientes con mucha riqueza. Todo para Tiro marchaba bien pero parece ser que fue Itbaal, sucesor de Hiram, que abandonó el temor a Dios por lo cual fue castigado como lo fue el rey de Babilonia. 

El Comentario de la Biblia por John Darby (en Inglés) sobre Ezequiel 28 dice:

“Aunque en cierto sentido en el territorio de Israel, Tiro tiene otro carácter, y es el tema de una profecía separada (capítulos 26-28), porque representa el mundo y sus riquezas, en contraste con Israel como el pueblo de Dios; y se regocija, no como los demás por odio personal, sino porque (teniendo intereses opuestos) la destrucción de lo que restringió su carrera dio curso libre a su egoísmo natural. Es digno de mención en estas profecías, cómo Dios abre todos los pensamientos del hombre con respecto a su pueblo y lo que han sido hacia él.

En el capítulo 27, Tiro es juzgado por su mala voluntad hacia las personas y la ciudad de Dios. Es derrocado como un sistema mundano, y todo lo que formó su gloria desaparece ante el aliento de Jehová.

En el capítulo 28 es el príncipe y el rey de Tiro los que son juzgados por su orgullo. Los versículos 1-10 (Eze 28: 1-10) nos presentan al príncipe de la gloria de este mundo como un hombre, exaltándose a sí mismo y buscando presentarse a sí mismo como un dios, habiendo adquirido riquezas y gloria con su sabiduría. Los versículos 11-19 (Eze 28: 11-19), mientras sigo hablando de Tiro, voy, creo, mucho más lejos, y divulgo, aunque oscuramente, la caída y los caminos de Satanás, convirtiéndonos a través de nuestro pecado en el príncipe y dios de este mundo El príncipe de Tiro representa a Tiro y el espíritu de Tiro. Los versículos que siguen ((Eze 28: 11-19) son mucho más personales. No dudo que, históricamente, se hace referencia a Tiro en sí mismo; los versículos 16-19 (Eze 28: 16-`9) lo prueban. Repito, la mente del Espíritu va mucho más lejos. El mundo y sus reyes se presentan como el jardín de Jehová a causa de las ventajas que disfrutan. (El gobierno exterior de Dios está en cuestión, que hasta entonces había reconocido las diferentes naciones alrededor de Israel). Sin embargo, esto se aplica más especialmente a Tiro, que estaba situado en el territorio de Israel, en la tierra de Emmanuel, y que, en la persona de Hiram, se había aliado con Salomón, e incluso había ayudado a construir el templo. la culpa era proporcionada. Es el mundo en relación con Dios, y si el príncipe de Tiro representa este estado de cosas como el mundo, y un mundo que ha sido altamente exaltado en sus capacidades por esta posición, una exaltación de la cual se jacta al deificarse a sí mismo, el rey representa la posición en sí misma en la cual, bajo este spect, el mundo ha sido colocado, y el abandono de eso le da el carácter de apostasía. Es este personaje el que da ocasión para la declaración de la apostasía del enemigo contenida en estos versículos. Había estado donde florecían las plantas de Dios [1], había sido cubierto con piedras preciosas (es decir, con toda la variedad de belleza y perfección, en el que la luz de Dios se refleja y transforma cuando se manifiesta en ella, y con respecto a, creación). Aquí el reflejo variado de estas perfecciones había estado en la criatura: una criatura era el medio de su manifestación. No era luz, propiamente dicho. (Dios es luz, Cristo es la luz aquí abajo, y en cuanto vive en nosotros, somos livianos en Él). Era el efecto de la luz actuando en la criatura, como un rayo de sol en un prisma. Es un desarrollo de su belleza, que no es su perfección esencial, sino que procede de ella.

Las siguientes son las características del carácter del rey de Tiro, o la del enemigo de Dios, el príncipe de este mundo. Él es el querubín ungido, está cubierto de piedras preciosas, ha estado en el Edén, el paraíso de Dios, en el monte de Dios, caminó en medio de las piedras de fuego, fue perfecto en sus caminos hasta que se halló la iniquidad. en él. Él es expulsado del monte de Dios a causa de sus iniquidades; su corazón se enalteció por su belleza y se corrompió a sí mismo. Más allá, encontramos aquello que, en cuanto a la criatura, es el más exaltado; él actúa en el gobierno judicial de Dios según la inteligencia de Dios (este es el carácter del querubín ungido). Está revestido de la belleza moral que refleja de diversas maneras el carácter de Dios como luz [2]. Él es reconocido entre las plantas de Dios, en el cual Dios mostró su sabiduría y su poder en la creación, de acuerdo con su gran placer, como creador. Él también había estado allí donde se ejerció la autoridad de Dios, en la montaña de Dios. Caminó donde se mostraban las perfecciones morales de Dios en su gloria, una gloria ante la cual el mal no podía soportar: "las piedras del fuego". Sus caminos habían sido perfectos. Pero todas estas ventajas fueron la ocasión de su caída, y la caracterizaron. Porque los privilegios que disfrutamos siempre caracterizan nuestra caída. ¿De dónde nos hemos caído? es la pregunta; porque es el haber fallado allí, cuando lo poseímos, lo que degrada nuestra condición. Además, no es una tentación externa, como en el caso del hombre, una circunstancia que no eliminó la culpabilidad del hombre, sino que modificó su carácter. "Tu corazón se enalteció por tu belleza". Se exaltó a sí mismo contra Dios, y fue expulsado como profano de la montaña de Dios. Su espíritu, independiente en seguridad, se humilló cuando fue arrojado al suelo. Su desnudez se manifiesta a todos; su locura al final será evidente para todos.

El juicio de Sidón se agrega. Y luego, habiendo sido quitadas todas las esperanzas de Israel, cuando el juicio de las naciones se lleva a cabo, Dios las reúne y las hace habitar en su tierra en paz para siempre.”

Ninguna referencia a Satanás es hecha aquí. No es hecha debido a que la profecía referente a Tiro no admite usar eiségesis para incrustar ideas folclóricas. John Darby (yon darbi) en su comentario y ni siquiera por insinuación menciona al satán. 

Otros comentarios como el de Jamiesson Fausset y Brown, agregan a sus palabras una pizca de eiségesis al incluir a Satanás y al anticristo, pero en lo relacionado a la historia de Tiro y su rey Itbaal resulta bastante informativo;  en el comentario sobre Ezequiel 28 dicen:

“2. Por cuanto, etc.—Repetido en el v. 6; la apódosis empieza con el v. 7. “El príncipe de Tiro” en aquel entonces era Thobal, o Ithbaal II; el nombre da a entender su relación íntima con Baal, el dios supremo de los fenicios, cuyo representante él era. Yo soy un dios; en la silla de Dios estoy sentado en medio de los mares—Como Dios está sentado en su ciudadela celestial, exento de todo daño, así yo me siento seguro en mi fortaleza inexpugnable entre los elementos mas tempestuosos, competente para manejarlos como quiero, y hacer que ellos sirvan mis intereses. El lenguaje, aunque se aplica aquí al rey de Tiro, como lenguaje similar al rey de Babilonia (Isa 14:13-14), sin embargo tiene un cumplimiento ulterior y más completo en Satanás y su expresión completa en el Anticristo (Dan 7:25; Dan 11:36-37; 2Th 2:4; Rev 13:6). Este sentimiento de elevación sobrehumana en el rey de Tiro, fué criado por el hecho de que la isla sobre la que Tiro estaba asentada, se llamaba “la isla santa” [Sanconiathon], siendo sagrada a Hércules, hasta tal punto que las colonias consideraban a Tiro como la ciudad madre de su religión tanto como de su existencia política. La palabra hebrea por “Dios” es El, es decir, el Poderoso. siendo tú hombre—ironía cortante. has puesto tu corazón como corazón de Dios—te consideras a ti mismo como si fueras dios.

3. Ezequiel, con ironía, alude a la opinión arrogante de Ithbaal acerca de la sabiduría suya propia y la de los tirios, como si fuera superior a la de Daniel, cuya fama había llegado aun a Tiro; como que eclipsaba la de los sabios caldeos. “Tú eres más sabio”, es decir, en tu propia opinión (Zec 9:2). no hay secreto—olvidándose de las riquezas (v. 4). que te sea oculto—es decir, que pueda ser ocultado.

5.—(Psa 62:10).

6. Por tanto, etc.—que resume el v. 2.

7. Por tanto, la apódosis de la oración. extraños, los fuertes de las gentes—los extranjeros caldeos, célebres por su ferocidad (cap. 30:11; 31:12). contra la hermosura de tu sabiduría—es decir, contra tus posesiones hermosas adquiridas por tu sabiduría de que tú te jactas tanto (vv. 3-5). ensuciarán tu esplendor—obscurecerán el esplendor de tu reino.

8. A la huesa—lo profundo del mar; siendo la figura la de uno que es vencido en una batalla marítima. las muertes—en plural, puesto que se indican varias clases de muerte (Jer 16:4). de los que mueren—como muere cualquiera en la batalla.

9. Diciendo—¿todavía dirás, refiriéndose al v. 2: “Yo soy Dios”, delante de tu matador? Tú, hombre eres—falta en la versión nuestra la conjunción adversativa “mas”. Tu dicho blasfemo será mostrado falso y quedará probado que eres tan sólo un hombre, y no Dios, pues caerás ante tu matador.

10. De muerte de incircuncisos morirás—es decir, una muerte como los paganos incircuncisos y ateos merecen; y tal vez también una muerte como la que infligen los incircuncisos, gran infamia ante los ojos de un judío. (1Sa 31:4); una retribución a propósito para quien se había burlado de los judíos circuncisos.

12. Tú echas el sello a la proporción—lit., “Eres tú quien estás sellando la proporción perfectamente”. Una cosa es sellada, cuando está completa (Dan 9:24). “La proporción” da a entender la medida completa de hermosura, de una raíz habrea “medir”.

13. En Edén—El rey de Tiro se presenta en su anterior estado elevado (en contraste con su caída final), bajo imágenes tomadas del hombre primitivo en Edén, tipo de la humanidad en su forma más santa. huerto de Dios—el modelo de hermosura ideal (cap. 31:8, 9; 36:35). En la persona del rey de Tiro, fué hecha con el hombre una prueba nueva con los ventajas terrenales más grandes. Pero, como en el caso de Adán, los buenos dones de Dios, fueron convertidos en ministros del orgullo y egoísmo. toda piedra preciosa—así en Edén (Gen 2:12), “oro, bdelio y piedra cornerina”. Así el rey de Tiro se adornaba en ropaje matizado de joyas, según la costumbre de los monarcas orientales. Las nueve piedras preciosas mencionadas aquí corresponden a nueve de las doce (que representaban las doce tribus) en el efod del sumo sacerdote (Exo 39:10-13; Rev 21:14, Rev 21:19-21). De las cuatro hileras de tres piedras en cada una, la tercera está omitida en el texto hebreo, pero es suplida en la Versión de los Setenta. En esto, también, hay una referencia ulterior al AntiCristo, quien blasfemamente usurpará el puesto de nuestro Sumo Sacerdote divino (Zec 6:13). día de tu creación—en el día de tu accesión al trono. Tamboriles y todas las señales de regocijo estaban ya preparados para ti. Tú no tuviste, como otros, que trabajar abrióndote camino al trono. Tan pronto que fuiste creado, como Adán, estabas rodeado por todos los deleites del Edén. Fairbairn, por “pífanos”, traduce “hembras” (teniendo referencia a Gen 1:27, es decir, mujeres músicas. Maurer explica el hebreo no con referencia a la música, sino al engaste de las piedras preciosas ya mencionadas.

14. Tú, querubín grande—Gesenio traduce de una raíz aramea, “querubín extendido”. La Versión Inglesa, de una raíz hebrea, “ungido”, que es mejor. “Refiriéndose a los querubines del templo, ungidos al Señor”. [Fairbairn.] cubridor—La figura empleada por Ezequiel es tomado del templo judío, donde los querubines hacían sombra al propiciatorio, así el rey de Tiro, un semidiós en su propia opinión, extendía su protección sobre los intereses de Tiro. El querubín—un compuesto de las clases más elevadas de existencia animal, y tipo del hombre redimido en su estado final de perfección—es hecho la imagen del rey de Tiro, como si fuese el bello ideal de la humanidad. A las pretensiones del Anticristo se hace la referencia ulterior, de quien el rey de Tiro es un tipo. Véase “Como Dios … en el templo de Dios” (2Th 2:4). yo te puse—no te pusiste tú a ti mismo (Pro 8:16; Rom 13:1). en el santo monte de Dios—Sión, continuándose la metáfora. en medio de piedras de fuego—en metáfora ambiciosa, él estuvo en el lugar de Dios, “debajo de cuyos pies había como un embaldosado de zafiro”, mientras que su gloria era como “un fuego abrasador” (Exo 24:10, Exo 24:17).

15. perfecto—próspero [Grocio], y no teniendo tacha. Así Hiram era ejemplo del monarca tirio en sus días tempranos de sabiduría y prosperidad (1Ki 5:7, etc.). hasta que se halló en ti maldad—como el hombre primitivo tú has caído por abusar de los dones de Dios, y así has provocado su ira.

16. fuiste lleno—lit., “llenaron el medio de ti”; él, como cabeza del estado está envuelto en la culpa del estado; como no impidió la maldad, sino la alentó. te eché—mejor, “te rechacé” como cosa profana; no tratado más como sagrado, por lo tanto está excluído del lugar santo (v. 14), que has ocupado (véase Psa 89:39).

17. tu resplandor—tu gloria real. delante de los reyes te pondré—como ejemplo de la ira de Dios contra la soberbia insolente.

18. tu santuario—es decir, los lugares santos (plural, en hebreo), atribuídos al rey de Tiro en el v. 14, como su posición ideal. El los profanó, así también Dios le “profanará” (o rechazará como profano) (v. 16). fuego … te consumió—así como él abusó de su supuesta elevación entre “las piedras de fuego” (v. 16), así Dios hará que su “fuego” lo “devore” a él.”

Estos comentarios refuerzan la verdad de las cosas evitando imaginar que las profecías de Isaías y Ezequiel sean una declaración indirecta al diablo.

Lo que dice Apocalisis 12:7-9

“Y fue hecha una grande batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lidiaban contra el dragón; y lidiaba el dragón y sus ángeles,

Y no prevalecieron, ni su lugar fue más hallado en el cielo.

Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”

Comentemos esto bajo los numerales siguientes:

1  Sin lugar a dudas las escenas descritas en Apocalipsis 12 son eminentemente simbólicas; es decir, aunque se mencionan personas y hechos, el desarrollo de cuanto sucedió no fue literal sino simbólico; el texto dice que esa batalla ocurrió en el cielo, con dos ejércitos poderosos: los de Miguel y los del dragón. La primera de esas escenas, en el verso 1, menciona que en el cielo estaba una mujer con dolores de parto. La segunda escena muestra que en el mismo lugar estaba el dragón esperando que el niño naciera para devorar a niño. La tercera escena muestra a Miguel y sus ángeles guerreando contra el dragón y los suyos.   Si se cree que esa batalla tuvo lugar en el cielo debe admitirse que la mujer también estaba en el cielo, sin embargo por lo general se evita mencionar que esta mujer está en el mismo lugar y el énfasis es hecho sobre Miguel y el dragón. Arreglar las cosas para favorecer creencias folclóricas soslayando las escenas anteriores no es exégesis sino eiségesis.

2  El argumento tradicional evita decir que esa mujer simbolizaba a Israel, y el niño que iba a dar a luz era nuestro Señor Jesús. La narración de Apocalipsis 12 es una sola, es decir, tanto las escenas de la mujer, la del dragón y la de la guerra son una. Si se dice que esa batalla sucedió en el cielo debe aceptarse que la mujer estaba también en el cielo.

3. Apocalipsis 12:9 no menciona a un tal Lucifer sino al dragón, la serpiente antigua que se llama diablo y Satanás. Así que, como digo arriba “lo cual no tiene ninguna relación ni de tiempo ni de significado ni de personas”. O sea, entre las profecías de Isaías y Ezequiel con la de Apocalipsis 12 no existe la más mínima relación de tiempo; de otra manera se debe explicar en qué tiempo esa mujer estuvo en el cielo dando a luz, en qué tiempo el dragón o lucifer intentó devorar al niño, y en qué tiempo el supuesto Lucifer fue castigado con la muerte. No existe ninguna relación de significado ni de personas pues el rey de Tiro mencionado por Ezequiel no tiene relación con el dragón.

4  El embrollo se vuelve peor al leer Génesis 3 y ver que la serpiente antigua que es el mismo dragón, diablo y Satanás engañó a la mujer en el Edén, o sea, ya Génesis 3 lo menciona como diablo o Satanás actuando como tal, lo cual quiere decir que para ese entonces ya había sido convertido en diablo o dragón. La pregunta podría ser ¿En qué tiempo sucedió esto, antes de la batalla de Apocalipsis 12 o después? ¿Cómo se compagina lo dicho en Génesis con lo dicho por Isaías, Ezequiel y Apocalipsis? Porque si se toma Apocalipsis 12 como base para afirmar que Satanás fue derribado del cielo después de aquella batalla contra Miguel, habría que decir que tal batalla sucedió antes de que Eva fuera engañada. Asimismo, se debe explicar por qué Isaías y Ezequiel hablan del rey de Babilonia y del de Tiro uniendo un evento supuestamente acaecido miles de años después del engaño a Eva. Toda esa mezcla resulta incongruente puesto que las profecías anuncian eventos por venir, nunca una profecía se refiere a eventos sucedidos hace miles de años; por lo cual, ninguna de las tres profecías se refieren al diablo y es error tomarlas como base para afirmar que el satán estuvo en el cielo en calidad de ángel bueno.

Pueden las palabras de nuestro Señor: “Y les dijo: Yo veía á Satanás, como un rayo, que caía del cielo”  (Lucas 10:18) ser aplicadas a algo que sucedió antes de que Eva fuera engañada? Seguramente no.

Queda pues expuesto que la profecía de Isaías 14:12 la de Ezequiel 28 y la de Apocalipsis 12 de ninguna manera se refieren ni directa ni indirectamente a Satanás. Los Comentarios de la Biblia formales ninguna referencia hacen a Satanás; salirse de la correcta interpretación usando eiségesis para introducir en un texto bíblico ideas extrañas no es saludable para conocer la verdad.

Capítulo IV
La gloria de Dios

De la gloria de Dios se habla por lo que nuestra mente concluye sin que por ello nos acerquemos a lo que en verdad es. Hablamos de la gloria de Dios por lo que la Escritura dice. Isaías, Ezequiel y Juan, aunque no dan detalles, sí la mencionan, dando a los lectores una somera idea. Cualquier persona que tome el tiempo necesario para compilar todos los versos que mencionan la gloria llegará a la conclusión de que la gloria es Dios mismo, es su presencia, es el resumen de su ser, su pureza, su fuerza. Decir que Dios habita en su gloria es decir que él habita en sí mismo ya que su gloria y él no son separados. Esto es igual a decir que nosotros y nuestro espíritu somos nosotros mismos y nunca dos partes diferentes. 

Apocalipsis 4:2-5 describe la gloria de Dios así:

“Y luego yo fui en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado. Y el que estaba sentado, era al parecer semejante a una piedra de jaspe y de sardio: y un arco celeste había alrededor del trono, semejante en el aspecto a la esmeralda.....Y del trono salían relámpagos y truenos y voces..”

Aunque podemos leer esta descripción, comprender el significado es imposible; y lo es debido a factores que generalmente no se toman en cuenta al leerla como el estado de pureza en que Juan se encontraba lo cual le permitió soportar la terrible fuerza que la gloria emana, de tal manera no lo mató. El humano promedio que se expusiera a la gloria de Dios inmediatamente moriría

Isaías sintió que estuvo a punto de morir:

“En el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo. Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas: Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.” (Isaías 6:1-7).

Génesis 1:26 y Génesis 3 hablan de la relación de Dios con la primera pareja, pero a quienes leemos esas escenas no nos es posible entender el alto grado de pureza de los humanos que hablaban con el Creador sin que la narración presente detalles de la terrible fuerza de la gloria de Dios.

Nuestra mente no fue dotada de la capacidad para entender qué es en sí la gloria de Dios, y si bien Juan e Isaías la mencionan, no es lo mismo leer su experiencia que estar en contacto con ella.

¿A qué viene que mencione esto? Lo menciono porque en el cielo únicamente existe la gloria de Dios en el más purísimo estado de santidad. En Dios, o sea en su gloria, no habita el mal. Esto es necesario tener en mente para entender el siguiente capítulo.

Capítulo V
Actos que nunca sucedieron

Tomar ideas que declaran bueno y después malo; de singular belleza y después  horrible a alguien de quien la Santa Escritura nada dice, es ignorar la verdad. Es simple imaginación de un supuesto suceso de rebelión angelical que ningún libro de la Sagrada Escritura menciona. Quizás tal rebelión podría haberse originado en el espurio Libro de Enoc, en el cual unos supuestos ángeles se rebelaron secretamente contra Dios, no para destronarlo sino para venir a la tierra a procrear hijos con las mujeres. Esa narración espuria, unida a Apocalipsis 12, pudo haber servido para imaginar la supuesta rebelión del diablo en el cielo.

El argumento tradicional jamás podrá explicar cómo en la gloria de Dios existe el mal que se apoderó del ángel bueno y lo cambio a malo; puesto que al explicarlo estaría siguiendo las enseñanzas gnósticas que señalan a Dios como un ser malo, y porque eso contradice a las Escrituras. El Salmo 5:4  declara: “Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: el malo no habitará junto á ti”. En este texto el adjetivo malo no se circunscribe a un hombre, sino a todo cuanto es contrario a la naturaleza de Dios. Esto significa que en la gloria de Dios nunca existió la fuente del mal que se apoderó del supuesto ángel bueno y lo llenó de codicia para hacerse malo. Debe saberse que para que el diablo se hiciera malo en la gloria de Dios debió haber existido esa fuente. ¿O es que ese ángel bueno creó el mal? ¿Se debe demostrar con textos que donde mora Dios existe la maldad. Porque si el mal no existe allá ¿de dónde salió esa corriente que se apoderó de “Lucifer” que lo transformó de bueno a malo?

No se hizo diablo a sí mismo. Al declarar que el diablo no se hizo diablo a sí mismo, ni nada hubo que lo cambiara, estoy haciendo referencia a su naturaleza, a todo lo relacionado con su ser. 

Ningún ser ni en el cielo ni en la tierra posee poder para cambiar su propia naturaleza porque si lo hubiera habría que aceptar que existe otro ser con la misma capacidad de crear o cambiar la  naturaleza de los ángeles. ¿Existe otro ser con la misma capacidad de Dios?

Dios hizo los seres tal como son, y a nadie dio poder para transformarse o modificarse a sí mismo. De consiguiente, son sólo ideas las que sostienen la creencia de que el diablo se hizo diablo a sí mismo allá en el cielo. El diablo fue creado tal como es conocido. Nunca hubo cuando se rebeló contra Dios, prueba de eso es que sólo ideas tradicionales sostienen tal cosa. Creer que Satanás se rebeló contra el Creador y que una cantidad enorme de ángeles simpatizaban con su rebeldía sin que Dios lo supiera es olvidar que Dios lo sabe todo aún cuando las cosas todavía no existen. No, no existe otro creador que creara el mal e influyera sobre el imaginario ángel bueno y lo convirtiera en malvado y codicioso. No, definitivamente la creencia del ángel bueno que se convirtió en malo debiera ser abandonada por estar basada únicamente en ideas que ponen a un lado la exégesis para alzar la eiségesis como su instrumento favorito para falsear la verdad bíblica.

Semejante accidente o metamorfosis (cambio de forma y de naturaleza) no sucedió, pero si se soslayan los detalles clave y se evita considerarlos, fácilmente se concluye en que semejante accidente sí sucedió. 

Lo que limitadamente se cuenta es que en la corte celestial había un ángel de singular hermosura. La pregunta es: ¿Existen pruebas bíblicas que mencionen eso? Realmente no; de allí es que, por no existir, se procede a distorsionar las profecías de Isaías y Ezequiel para configurarlo. Semejante ángel de singulares características nunca existió porque el Creador nunca lo creó (quien lo creó fue la mente humana sin mostrar textos). 

Asimismo se dice que ese ángel imaginario, debido a su singularidad, era el preferido de Dios. Semejante preferencia tampoco puede ser demostrada porque tampoco existió. 

Incluso se cuenta que el resto de ángeles le tenían envidia y miraban con recelo el modo preferencial con que Dios lo trataba. ¿Puede eso ser demostrado? Realmente no, no puede ser demostrado porque semejante composición reside sólo en la imaginación. 

Desbordando más la imaginación se dice que ese ángel, considerando su importancia en la gloria, fraguó planes para destronar a Dios, para lo cual se puso a conquistar a otros ángeles para que lo siguieran en carácter de líder; con esa idea se está diciendo que aquellos ángeles sabían que Dios no se daba cuenta de cuanto estaba sucediendo. ¿Se puede mostrar las bases que hay sucesos de los cuales Dios no se da cuenta?

Ya he expuesto antes: Ningún ser puede optar por algo que no existe. Para que los seres se decidan a algo, ese algo debe existir; si no existe, entonces no pueden determinarse a ello. Por eso, ningún ángel puede, o pudo optar o haberse inclinado al mal pues el mal no fue creado para ellos sino que fue creado como parte de la creación terrenal. El mal incumbe a los humanos no a los ángeles. Atañer a los ángeles alternativa para pecar es sólo producto del resentimiento humano por la penosa situación en que se encuentra hundida. 

Inaudito viene a ser a los humanos pensar que el mal, cual corriente flotante, se movía en la gloria hasta que, accidentalmente, o premeditadamente, se introdujo en ese supuesto ángel bueno al cual cambió en malvado. De haber sido eso así, entonces habría que concluirse en que el mal es todopoderoso para existir sin que Dios lo haya creado en su gloria. 

El tercer cielo es pureza en el más alto de su significado, de donde resulta en blasfemia imaginar que allí donde mora la gloria haya habitado el mal para ocasionar daño a los seres que él creó para su alabanza y servicio. 

No, esa supuesta transformación de naturaleza nunca ocurrió en la realidad, únicamente ocurrió en la tradición que con el paso del tiempo fue construyendo escenas hasta completar la obra. De esa manera, aunque sin entrar nunca en detalles, se imaginó y dio inicio una leyenda.

Capítulo VI
La creación del diablo. Génesis 3:1

Empero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho. (Reina Valera Antigua).

La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho. (Biblia de Jerusalén).

La serpiente, el más astuto de todos los animales del campo que Yahvéh -Dios había hecho,(Serafín de Ausejo).

Pero la serpiente, la más astuta de cuantas bestias del campo hiciera Yahvé Elohim (Nácar-Colunga).

La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho. (Martín Nieto).

Seguramente no existe ninguna Biblia en lenguaje formal, es decir que no esté basada sobre paráfrasis, que diga lo contrario a lo que éstas aquí transcritas declaran. Todas claramente dicen entre todos los animales que Dios creó, la serpiente era el ser más astuto. Comencemos por entender que entretanto el pecado no había entrado en el mundo, todos los animales, incluyendo el género de los ofidios, no causaban daño, eran mansos, inofensivos y no agresivos. No mataban a otros animales para alimentarse ni atacaban para defenderse puesto que vivían en un mundo de paz e inocencia. Éstos son todos los animales a que el relato hace referencia.

Ahora póngase atención a lo que sigue del relato: la serpiente era más astuta de entre todos los animales que Dios había creado. Esto significa dos cosas: 1. Que esta serpiente (no los ofidios) fue creada al mismo tiempo que el resto de animales. El relato no separa a esta serpiente de todos los demás animales sino que la involucra; o sea, fue creada exactamente en el mismo instante en que los demás animales lo fueron; eso dice el texto y eso interpretan las versiones citadas. Refutar, invalidar o rechazar lo que Génesis 3:1 dice es estar en contra de lo que Dios dice. La serpiente, no las serpientes pertenecientes al género de los ofidios, sino ésta en particular, fue creada aquí en la tierra al mismo tiempo que los demás animales. ¿De qué temaño es? ¿Es similar al género de serpientes? ¿Posee características corporales diferentes al resto de ofidios? Esto es interesante y queda aquí expuesto.

2. De esta serpiente se dice que fue dotada por el Creador de astucia más que ningún otro animal. La palabra hebrea (עָרוּם) arúm, según la Concordancia de Strong, posee significados negativos y positivos. Aplicado a la serpiente es negativo: astuto, malintencionado; en lo positivo: avisado, cuerdo, prudente. Es obvio que Génesis 3:1 no intenta decir que la serpiente era prudente sino malintencionada. ¿Cómo podría entenderse que entre todos los animales  esta serpiente era la más astuta siendo que los otros animales eran inocentes y sin malos instintos? Todos los animales, incluyendo las serpientes, fueron creados “arúm”, o sea inocentes, sin agresividad, pacíficos y sin propósitos de causar daño; pero esta otra serpiente también fue creada arúm, o sea astuta y malintencionada. ¿Cómo pudo Moisés, escritor de Génesis, usar la misma palabra con connotaciones opuestas para referirse a dos naturalezas opuestas?, en realidad nunca lo sabremos. La frase seguramente fue entendida a cabalidad por los lectores originales a quienes le fue entregada la narración, pero estando hoy a más de cinco mil años desde de que la narración fue hecha, el modo actual de comunicar las ideas ha cambiado, y por lo tanto, nos es difícil emparejar dos significados opuestos en uno solo a como correctamente hizo Moisés. Lo cierto es que la serpiente es arúm en sentido negativo mientras que las palomas son arúm en sentido positivo. Considere Mateo 10:16  “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”.

La idea de que el diablo de introdujo en una serpiente para engañar a Eva es simplista e informal. Pablo (2 Corintios 11:3), no dice que el diablo engañó a Eva haciéndose pasar por una serpiente, sino que la serpiente engañó a Eva. Si ha de darse credibilidad a las versiones de la Biblia entonces se debe aceptar que el diablo fue creado al mismo tiempo  que el resto de animales y con un cuerpo similar a los ofidios.

Otros nombres de el satán

La idea simplista de que el diablo se convirtió en serpiente tiene serias dificultades algunas de las cuales ya han sido comentadas en los capítulos anteriores y de cuyo simplismo nadie ofrece explicaciones del tiempo en que tal supuesto disfraz sucedió, es decir, ¿sucedió cuando cuando era un ángel bonito y todavía vivía en el cielo, o sucedió hasta después que Dios al fin se dio cuenta del golpe de estado que estaba perpetrando y lo lanzó a la Tierra? Fabricar ideas para afianzar el error sólo conduce a evitar aceptar la verdad de Génesis 3:1.

DRAGÓN. Apocalipsis 12:9 se refiere al diablo como “aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás”.  En ninguna parte de las Escritura hay base para decir que el satán alguna vez haya sido un ángel de singular belleza, todo registro que se refiere a él lo identifica con la forma que le fue dada en Génesis 3:1. La referencia a dragón que se le hace no es en base al folclore judío. Si se dijera que Moisés y los Profetas se basaron en ese folclore habría que aceptar que todo cuanto no sea del beneplácito tradicional debe ser rechazado.

La forma que Dios dio al satán, es de serpiente, no nos es conocida otra forma debido a que ningún escritor inspirado lo dice. 

Por otra parte, al leer los textos que la mencionan como serpiente mentalmente se le da figura de serpiente de esas que nos son conocidas, pero la figura exacta que le fue dada no es conocida. El término dragón sirve para entender que su figura no sólo es como la de las serpientes sino que posee otras características que la hacen única.

LEVIATHAN. Isaías 27:1 dice: “Aquel día el Señor castigará con su espada dura, grande y fuerte a Leviatán, la serpiente huidiza; a Leviatán, la serpiente tortuosa, y matará al dragón del mar”.

¿Es el leviatán un ser mitológico? Seguramente que no, si lo fuera las palabras de Isaías serían mentira pues estaría diciendo que el Todopoderoso va a matar a un ser mitológico, pero no lo son. Según esta declaración ese animal extraño existe y será castigado, o destruido, por Dios lo cual claramente dice que es un ser real.

Entre sus características están dos, es escurridiza y es tortuosa. Lo escurridizo se refiere a  su habilidad para moverse tan rápido que es imposible captarlo. Lo tortuoso se refiere a la forma de su cuerpo. Las culebras son rectas, pero al avanzar se mueven onduladamente sobre todo su cuerpo; en cambio esta no es recta sino tortuosa; tortuoso significa “Que tiene recodos, curvas y ondulaciones irregulares y en distintos sentidos”, esto podría ser que su cuerpo, desde su pecho, lomo y cola es ondulado hacia arriba y hacia abajo; o bien que se mueve como las serpientes. Esta es otra característica de el satán o leviatán.

En el libro de Job capítulo 41, Dios dice: 

“¿Pescarás tú al leviatán con un anzuelo o sujetándole la lengua con una cuerda? ¿Le pondrías una soga en las narices? ¿Perforarías con un garfio su quijada? ¿Multiplicará ruegos él delante de ti? ¿Te hablará con palabras lisonjeras? ¿Hará un pacto contigo para que lo tomes por esclavo para siempre? ¿Jugarás con él como con un pájaro? ¿Lo atarás para tus niñas? ¿Harán banquete con él los compañeros? ¿Lo repartirán entre los mercaderes? ¿Cortarás tú con cuchillo su piel, o con arpón de pescadores su cabeza? Pon tu mano sobre él: recordarás luego la lucha y no volverás a hacerlo. En cuanto a él, toda esperanza queda burlada, porque aun a su sola vista la gente se desmaya. Y nadie hay tan osado que lo despierte; ¿quién podrá permanecer delante de mí? Porque ¿quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya?  ¡Todo lo que hay debajo del cielo es mío! No guardaré silencio sobre sus miembros, ni sobre sus fuerzas y la gracia de su disposición. ¿Quién levantará la cubierta que lo reviste?  ¿Quién se acercará a su doble coraza? ¿Quién abrirá la puerta de sus fauces? ¡Las hileras de sus dientes espantan! Su espalda está cubierta de fuertes escudos, soldados estrechamente entre sí.

El uno se junta con el otro de modo que el viento no pasa entre ellos. Unido está el uno con el otro, trabados entre sí, no se pueden separar. Cuando estornuda, lanza relámpagos; sus ojos son como los párpados del alba. De su boca salen llamaradas; centellas de fuego brotan de ella. De sus narices sale humo, como de una olla o caldero que hierve. Su aliento enciende los carbones; de su boca salen llamas.En su cerviz está su fuerza, y delante de él cunde el desaliento. Aun las partes más tiernas de su carne están endurecidas, son firmes en él, no se mueven. Firme es como una piedra su corazón,  fuerte como la piedra de un molino. Cuando se levanta, los fuertes tienen temor y retroceden a causa de su desfallecimiento. Aunque la espada lo alcance, no se le clavará; ni tampoco la lanza, el dardo o la jabalina. Para él, el hierro es como paja y el bronce como madera podrida. La saeta no lo hace huir y las piedras de honda le son como paja. Toda arma le es como hojarasca y se burla del silbido de la jabalina.

Por debajo tiene escamas puntiagudas que imprimen su huella en el barro. Hace hervir como una olla las aguas profundas y las vuelve como una olla de ungüento. En pos de sí resplandece su estela, hasta parecer cano el abismo. No hay en la tierra quien se le asemeje;
es un animal hecho exento de temor. Menosprecia toda arrogancia y es rey sobre toda otra fiera.”

Los comentarios holgadamente dan por seguro que este capítulo 41 de Job es una referencia al cocodrilo y incluso al hipopótamo, otros suponen que se trata de una narración poética, pero... ¿De verdad el cocodrilo es todo esto que nuestro Dios, su creador, dice del leviatán? ¿Será que Dios, está mencionando un animal mitológico, que no existe? o es que este leviatán o serpiente o dragón es el animal que habló con Eva? Si Dios es quien lo menciona no hay dudas de que en verdad existe sin importar que la imaginación lo considere imposible. Éste animal es la serpiente que habló con Eva, es el dragón mencionado en Apocalipsis y el leviatán mencionado por el profeta Isaías.